miércoles, 7 de junio de 2017

A punto de...

Desperté tarde, entre el insomnio y el malestar no lograba despertar, aunque en la mañana había hecho todo lo que debía, tareas de madre, cuando me metí a la cama de vuelta caí en ese sueño extraño que me parece que recupera el alma y me hace soñar, soñar con mi ex.

En otro momento me habría dado lo mismo los sueños con mi ex, o me habrían hecho llamarlo, hoy que soy conciente del círculo vicioso que eso genera me mantengo al margen.  Aunque no niego que el esté en mis pensamientos, como estará?, que estará haciendo? O si estará bien? Son las preguntas que no puedo omitir, convengamos que una vez que admites que amas a alguien no se muere, no se apaga y no desaparece ese sentimiento en un abrir y crear de ojos.

Lo que más extraño, sobretodo cuando le planteaba cosas de crianza, mis dudas sobre si lo hacia bien o mal, solían ser un tema interesante donde mi ex sin menospreciar lo hecho, solía poner en perspectiva la realidad, desde la parada de un hombre, solía también hacerme sentir segura de lo que decidía y hasta aclaraba algunas de mis preguntas, que claro se aclaran porque el tiene 2 hijos y ya paso lo que hoy yo estoy pasando...

Pero no puedo llamarlo para las cosas que han pasado en estos mese, ni en estas semanas, no sin acercarlo y correr el riesgo de yo misma borrar los límites que he puesto o simplemente volver a amarlo con esa intencionad que me hace olvidar mi propio bienestar.

Hoy particularmente, he tratado a toda costa de obviar mis ganas de decirle algo, hoy he peleado con mi instinto, hablado con muchas otras personas sólo para disuadir este sentimiento, pero no se desaparece...

A veces me pregunto si esa tarde de domingo hace 4 años, no hubiera entrado y hubiera ido a los juegos con mi hijo, si el no me hubiera reconocido, si no nos hubiéramos dado los teléfono o si simplemente hubiéramos hablado sin volver a vernos... ¿que historia contaría hoy?