lunes, 9 de enero de 2012

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara

Recuerdo que me gustaba hablar de mi vida, era extraño hablaba por horas, no tenía muchos reparos en cuanto contaba o a quien, de eso ya tanto tiempo que a veces siento que mi vida es un completo misterio incluso para mí. Podía contar lo bueno, las cosas mas insólitas que le hubieren pasado a nadie, las cosas cómicas de mis errores, me reía tanto de ellos que no los veía complicados, simplemente eran errores, y por lo tanto tan solucionables como el mismo hecho de saberlos.
En algún punto empecé a callar las cosas, siempre hablando de algo, pero callando un trozo de ese espacio que compartía con el mundo, inicialmente fue un modo de defensa, luego se volvió un hábito, ahora ni siquiera recuerdo como era que antes podía hablar horas de lo que sucedía a mí alrededor. Era perspicaz, me daba cuenta de las cosas más simples, siempre atenta a un sinfín de cosas que no solo eran evidentes para mí sino que eran parte de ese encanto del mundo.
Aunque sigo admirando los detalles, a veces los olvido y no siempre me fijo en lo evidente, porque mientras más veo lo que las personas transparentan más miedo me dan, y más hacia adentro me he vuelto. Es obvio que tengo mis momentos de encanto con el mundo, pero me desilusiona, quería mas de mi, mas de mi entorno, mas de mis amigos, y tantas cosas se fueron perdiendo, olvidando y dejando a un lado, que un buen día me encontré sola, no digo sea infeliz, no es así me entiendo, me soporto y me agrado, pero me gustaría recuperar esa residencia de cuando era más pequeña, ese creer en las personas que me rodena y ese sencillo modo de ver las cosas cotidianas como algo mágico, único.
Hace poco volví a cantar, esas canciones que iba hilando a medida que las palabras se resbalaban por mi garganta y que resultaban ser arto catárticas, y resulta pude comenzar y terminar una canción entera, con su propio ritmo y todo… no había podido hacer algo similar hace ya 4 años, menos tal vez, pero tiempo suficiente para sentirme extrañamente comunicada con mi subconsciente y darle gracias al hecho de estar en medio de desconocidos que no me importaba si juzgaban o no mi canto.
De pequeños nos enseñan a crecer, pero que pocos nos enseñan de cultivar las actitudes que nos hacen ser únicos, espero no cometer ese error con mi hijo, espero que el siga siendo ese ser único y adorable que es por mucho tiempo, y que cuando los conflictos de la edad lo agobien, sepa reírse del miedo para atravesar sus dudas con mas sabiduría al final del camino.

martes, 3 de enero de 2012

Crees en algo tu?

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara

Que importante es la capacidad de creer, hasta hace poco no me había percatado de lo perdida que la tenia, y de lo necesaria que es en mi vida el creer.
No me refiero a creer en alguien en particular, o en creer en determinados hechos que crean hábitos y se vuelven cábalas, solo me refiero a la capacidad que teníamos cuando chicos de creer en que de algún modo el universo mueve sus cosas y ese Dios en el que siempre he creído con más o menos fuerza, está aquí, y vigila que tengas la paz en medio del caos, o la alegría en medio de las tristezas.
Reconozco que perder la capacidad de creer en la voluntad del universo, la alineación planetaria o en Dios, hasta a mi me suena a majadería, pero lo analizo y lo veo de otro modo. Tuve días tristes, en los que las alegrías no aparecían por ninguna parte y debía inventar mis motivos, tuve días en los que de tanto reír me dolían las mandíbulas y no lograba volverme seria y ahora veo que si no hubiera pasado por esos días no sabría cómo superar las penas y las alegrías que se me presentan en esta nueva etapa.
El mentado balance del universo, o para ser más realistas del planeta nos lleva por esos pasajes de nuestra historia y si no creemos en que las cosas mejoran, cambian o se superan, que se supone que hare con mi existencia?
Por eso cuando me veo haciendo los propósitos para este año, no leo el horóscopo, ni veo las predicciones de las cartas, veo mi carta astral y su relación con el movimiento de los planetas. Porque creo en ese magia que se genera entre los seres humanos y nos lleva a esas coincidencias de estar en el minuto preciso en el momento indicado y conseguir ese objetivo que se había anhelado, además de creer en la capacidad de las atracciones.
Creer se ha vuelto una herramienta que calma mi angustia, confiar se ha vuelto un seguro para dar el siguiente paso más confiada. Total que puedo perder en confiar en Dios?
En alguna parte de la biblia el salmo dice “confíen como niños”, nunca he terminado de entender la frase, los niños confían solo en sus padres, pero igual me parece que tiene sentido, confiar como un niño, sin hacer preguntas, porque no nos van a dar las respuestas y simplemente caminar de la mano de Dios.
Porque podría ser tan complicado?
Simple, porque al crecer perdemos la capacidad de creer en nosotros y en que todo va a estar bien, nos enfrascamos en la angustia, y si la ley de atracciones es correcta, atraemos mas angustias. En vez de concentrarnos en nosotros, nos concentramos en los demás, y para qué, que nos aportan ellos? Si nos pudieran aportar algo sería aprobación… aprobación sobre qué?
Si soy una persona correcta y hago las cosas bien, porque necesito aprobación de otros? Acaso no tengo la propia? Creer en uno y en que en el mundo las cosas son factibles cuesta, tanto que a veces olvidamos lo esencial, simplemente darnos permiso para creer.

Maternidad en sus inicios

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara

Las cosas cambiaron tanto y tan poco, que a veces me pregunto cuál es el conflicto en ser madre, y es que uno se adapta de un modo increíble a las necesidades de un hijo, es solo cosa de ver cuáles son estas necesidades horario, comidas y mudas, eventualmente enseñarlos a ir al baño y finalmente solo cerciorarse de que han ido al baño al menos una vez al día.
Los hijos nos ayudan a mejorar el horario, debes levantarte temprano y acostarte relativamente temprano, para rendir en el trabajo, pues en la rutina de un hijo es lo mismo, te levanta temprano y obliga a tener vistos los temas básicos del día siguiente, para poder cumplir tus metas y las suyas.
Lo que más se necesita es sentido común, ser prácticos y realistas, no sirve de nada intentar hacerlo todo, o creer que te va a sobrar el tiempo para algo que dejas a un lado, si lo haces, obviamente no vas a tener tiempo para el tema. Recuerdo que me reía con las mañas de mi hijo, y es que él las hace como todo niño, pero yo no me preocupo mientras que mi madre, padre y hermana cuando comienzan con las mañas tratan de disuadirlas a través de una serie de ofertas que finalmente son innecesarias, lo único que se necesita frente a la maña esperar a que se le pase, o esperar a que se calme, cuando eso sucede se puede negociar con un hijo “oye te doy tal, si tú haces tal otro”, pero en medio del llanto… o de la pataleta… no funciona, si continuas con esa actitud de minimizar la pataleta, el niño entiende que no va a conseguir lo suyo mientras este en ella y va a conseguir lo que quiere si se calma, de echo lo que mas cuesta no es que el chico se calme, es esperar a que se calme, y tener la voluntad no alterarse mientras que el esta alterado, una vez que controlas la ansiedad y planteas una meta consecuente el pequeño no va a tener muchas opciones.
Las risas son tan fáciles con un hijo como el llanto, así que es simple, hazlo reír y trata de enseñarle lo que no se hace y lo que si se hace, los niños no tiene como saber que si deben hacer si uno no se les dice, “hijo salude a la abuela… hijo de las gracias” independiente de que te escuchen darlas todas la veces que debes darlas, no las va a empezar a dar hasta que le enseñes y como lo haces diciéndole que lo haga.
Además si lo único que se les dice es lo que no se hace, creas una suerte de frustración constante, quien soporta eso, uno como madre no, uno como hijo menos y cuando el circulo se arma es arto complicado salir de él.
Tengo la certeza de saber que soy una madre autoritaria, aunque hay gente que no lo considere así, yo digo y mi hijo hace, pero no le grito, no lo amenazo (excepto sea justo y necesario), solo le digo lo que deseo “hijo, has tal cosa” y mientras más simple sea la orden, mas fácil es que la entienda y la haga, tenía dos años y se puso a dar vuelta mi cartera mientras que veíamos al médico, lo mire y le dije “hijo, sabes que eso no me gusta. Guarda todo en la cartera, por favor”. Y lo hiso, el médico me miró con cara de asombro, cuando mi hijo comenzó a guardar todo dentro de la cartera.
Cualquier hijo en el mundo ha dicho al menos una vez en la vida “no entiendo a mi mamá o papá”, y como nos van a entender si no decimos lo que queremos? O lo que deberían saber para entender lo que pueden hacer?
Consecuencia, si no te agrada que reten a tu hijo tus parientes, no retes a los hijos de otros, y si retan a tu hijo habla con el adulto y expresa tu malestar. Simple y complicado, escribirlo es bien distinto a hacerlo y lo entiendo, me ha pasado a mi. Muchas hijas dejan que las mamás dirijan el tema, muchas abuelas no tiene idea de cuál es el límite, simple avísele, llorar por los rincones que no me respetan como mamá no lleva a nada, y alegar mientras las cosas suceden, suele generar una discusión horrorosa sobre lo bien, mal o regular que es tu actitud, y a nadie le gusta la crítica en un momento de enojo, a mí al menos así me ha pasado.
Pero con calma, hablar como un adulto a otro y decir las cosas de modo simple, ojala pensar un largo rato antes y jamar usar garabatos, da buenos resultados “Sabes no me agrada que retes a mi hijo”, una frase similar te suele llevarte a una conversación que solucione el tema y a la larga esto te ayuda a practicar para cuando no sea tu pariente y te toque decirle a la mamá de otro niño en el colegio “Sabes, no me agrada que le hables a mi hija de ese modo, te agradeceré que me digas a mí lo que piensas y yo vea que hago”… que repito, se lee super simple, pero UF! Que cuesta llegar a decir la frase sin ponerse roja o crear una discusión con la mamá de tal.
Cuando uno es padre o madre, debe entender que los hijos no van a aprender nada que uno no les enseñe, osea “ERES RESPONSABLE DE TU HIJO” no el vecino, tu, es tu hijo, tu lo crías, tu lo educas, tu lo ayudas. No lo ayudas a hablar, va a hablar mal, no lo enseñas a ser educado, va a ser maleducado, no le enseñas a comer, va a comer con la boca abierta. Y no puedes culpar a la sociedad, la tele o las influencias negativas, lo lamento, esas influencias las permitiste tu y esa tele tu lo dejaste que la viera, y la sociedad… por favor la sociedad la componemos todos, y los niños solo después de los 10 años se ven influidos por “esta sociedad”… antes apenas por la familia y los amigos de la familia y tal vez los amigos del jardín. Así que antes de decir no eso no se lo enseñe yo, pregúntese ¿Lo corregí cuando vi que lo hacía?, si su hijo tiene 18, estamos perdidos, no lo hiso ya, mejor suerte para el que viene, si su hijo tiene 3 años, 5 años, todavía está a tiempo de quitarle una serie de malas enseñanzas que lo van a llevar a ser mejor persona, inténtelo, nada se pierde con empezar a ser padre aunque según crea es tarde.
Para cerrar este ensayo, no creo en la violencia como método de enseñanza, y se que los niños prueban limites con los adultos y es bien importante que esos límites los pongamos mostros y sean claros, así que alguna vez la frase “hijo no quiero que te caigas, por eso te pido que no saltes sobre la cama” no da resultado deje que se caiga, le va a doler, el chico va a llorar a uno le va a dar cargo de conciencia, pero cuando suceda no hay que gritarlo, solo tomarlo y hacerle cariño, cuando este calmado dígale “cuantas veces te dije que no quería que saltaras, para que no te calleras?”, el pequeño va a volver a llorar y uno lo calma y lo consuela, para finalmente decir “debes hacerle caso a la mamá hijo, uno sabe por qué te dice las cosas” Y tal vez no va a ser inmediato, pero lo más probable es que en poco tiempo el pequeño se volverá más atento a los comentarios de “no corras por el pasillo”, “darme la mano para bajar por las escaleras”, “de la mano para cruzar la calle”.
En fin, un sin número de cosas se vuelven más simples si en vez de pensarlas como adulto las vemos como padres, una vez mire a mi hijo mientras lloraba porque le daba la comida y le dije “cuando haces estos escándalos, me cuesta recordar lo especial que eres- le di un beso y le dije- te amo hijo, puedes calmarte” después de quedarse callado me abrazo y paró de llorar. No digo que funcione con todos los niños, pero descubrí ese día que el captaba cuando le iba a permitir algo, porque mi actitud lo refleja y distraerlo con calma, se pueda siempre que uno guarde la calma también.
Al final he descubierto que lo más complejo de criar a un hijo no es el criarlo, es acordarse de quien es uno mismo en el proceso y no ocupar los patrones aprendidos por los padres, he aprendido que cuando se es justo con el niño el niño responde y cuando se es sincero con los adultos los adultos lo valoran e incluso lo respetan.
Es un proceso interesante, en el que me veré inserta el resto de mi vida, seré madres hasta que me muera y esa criatura que tuve en mi vientre, parí y que ahora es un chico es mi responsabilidad hasta los 18 años luego, solo será mi hijo y quiero que este sea lo mejor de mí.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Premoniciones

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara

Se me repite el sueño y me da pena, no entiendo que es lo que está pasando, si es que tengo ganas de hacer las cosas mejor, porque no puedo evitar ese sueño… me dan ganas de hablar con mi subconsciente. Así que me pongo a meditar, ojos cerrados manos enlazadas frente al vientre y mis ojos fijos en el infinito, nada me distrae, la gente pasa a mi lado y no tiene idea de que estoy en un estado zen al que solo se llega después de años de experiencia y mucha practica.
Entre las imágenes de mi sub consiento logro detener una que no había visto bien y que siempre pasa solapada con otra, y la figura que mas me llama la atención es la de mi acompañante, que mira con ojos de encanto hacia donde estamos con mi hijo, el hombre un par de años mayor sonríe y parece estar caminando hacia nosotros, Luca ríe y yo estoy abrazándolo…
Parpadeo y regreso a la realidad, aunque nunca me ha gustado hablar con mi sub consciente en pleno día porque cansa, sé que esto era en parte necesario, a ese hombre lo he visto, se parece a alguien que no logro recordar, hago el trabajo, corro por un café, miro la hora mientras que me pregunto qué pasó con el almuerzo, vuelvo a mi asiento miro lo que debo hacer, concreto partes del trabajo, reviso, termino, acaba el día y la imagen congelada de ese hombre regresa a mi memora mientras bajo el ascensor.
Salgo, subo al bus, estoy viendo que es tarde pero no tanto como imaginaba, y el agotamiento de la meditación me hace regresar sobre las imágenes, las fotos por así decirlos de una seguidilla de situaciones que son parte de este sueño que ya se ha repetido unas tres o cuatro veces y que sigue molestándome, porque no entiendo que quiere decir, debería llamar a mi mamá y contárselo, pero me arrepiento mientras que tomo el celular para discar. Finalmente llego a casa, Luca me abraza y tomamos once, mientras me cuenta del día y sus cosas, ha pasado ya tanto tiempo desde que llegue a Santiago, o es que no estuve pendiente?. Siete años y aquí estamos, Luca va al colegio, yo trabajo en el mismo lugar, otro Jefe, otros compañeros, pero sigo aquí…
Cuando iré a conocer al hombre que me acompañe en este camino de la vida, quería conocerlo desde que me traslade a la capital, quería contarle mis seños y no lo he conocido, no es que lo busque… pero creía que ya estaría en mi vida a esta altura.
Años, años después, Luca es un adolecente, tengo cuarenta años y lo sigo buscando…. Miro a mí alrededor, hay más cosas, hay más gente, alegría y mil cuentos para contar, veo a alguien que me acompaña pero no distingo quien será.
Despierto otra vez, estoy en casa, con Luca durmiendo a mi lado aun tiene tres años… habré estado en el futuro otra vez?... me carga no estar segura de lo que ha pasado. Alguna vez escribí un libro en le que hablaba de ese te mal de la pitonisa, el que las hace ser más certeras pero a la vez perder la cordura y me pregunto si es lo que me está pasando ahora… finalmente como me dijo una amiga mía hace años, la única persona que te puede declarar loca es un medico, mientras eso no suceda simplemente estas confundida… Luca descansa, hace tanto calor… ya es hora de irme a trabajar. De pronto sonrió, estoy feliz, creo que si mi sueño se cumple tengo el trabajo por mucho tiempo y eso me alegra…
30-12-2011

jueves, 29 de diciembre de 2011

Fin de año

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara

No ha cábala que funcione mejor, que la simple lógica de la vida y el sentido común, sobre todo para comenzar un nuevo año.
Hace un tiempo me leí el libro de la ley de atracciones, me percaté que tenía una lógica simple, una que esta enredada en nuestra existencia desde siempre y que además nos acompaña con el sub-consiente, creer en algo con mucha fuerza hace más probable que se cumpla, y aunque a veces olvidemos que es nuestro anhelo, queda en nuestra memoria y es cosa de retomarlo para que se concrete con igual entusiasmo.
La atracción de las cosas buenas no es fácil. Quizá porque estamos más pendiente de lo malo, es por esto que cuando el libro dice, para atraer cosas buenas debes pensar en ellas nos cuenta muchísimo entender cómo ponerlo en práctica, y debo reconocer que a veces no me percato pero sólo atraigo cosas más o menos, porque no me creo el cuento de merecer lo que realmente quiero.
Así fue como después de anhelar de verdad y dejar en mi cabeza fija la idea de un trabajo estable con proyecciones laborales, con un buen sueldo que me permita vivir bien con mi hijo en Santiago, se volvió realidad sin siquiera saber que hilos se movieron para que mis datos llegaran al lugar del que me estaban llamando para ofecer el puesto.
Y cuando todo empezó a ser a pedir de boca, vivir cerca del trabajo, con locomoción directa tanto ida como vuelta, me empecé a preguntar y ahora cuando viene lo malo? Y en ves de seguir atrayendo las cosas buenas, me carcomía la duda, por esa frase mala clase que aprendí hace tanto tiempo que ya ni siquiera se en que minuto de mi vida entro en mi cabeza, “siempre que pasan muchas cosas buenas, algo malo pasa”, y la otra que es aún más mala clase “mientras más alto llegas más fuerte es la caída”...
A que no adivinan que pasó?
Bien pasó lo inevitable, algo muy malo que me hiso pegarme un gran golpe con la parte de la realidad que estaba evitando, y que no me dolió por mí, me dolió por mi hijo. Para cuando me di cuenta que yo había estado auto boicoteando mi propio futuro con mis dudas, recordé lo que decía el libro de las atracciones, “todo lo que anheles de verdad se te va a cumplir” y me pregunte esa pregunta intrusa, que me dio rabia responder pero que era necesario hacerse.

¿Soy yo quien realmente atrajo esto a su vida?
¿Soy yo quien no cree que las cosas buenas duren mucho?
¿Por qué no creo merecer las cosas buenas que me pasan?
¿Por qué tengo una sombra criticando o acechando, acaso no se supone que deseo lo mejor para Mí y para mi hijo?

Bueno la respuesta a esta ultima frase fue la que más me molestó, porque si quiero lo mejor para nosotros, quiero tener una familia feliz, nos merecemos todo lo mejor del mundo, no debería dudar que le daré lo mejor y que concretare nuestros sueños dentro de poco, que el tiempo es todo lo que necesito, quizá no hice bien al olvidar ponerme metas, un mes, un día y un lugar. Y esto permitía colarse a las dudas, no querer decir en voz alta Quiero tal.
Una vez consiente de que me estaba auto boicoteando me percate de cómo evitarlo y conscientemente aceptar que las frases que me daban vueltas no son mas que fragmentos de las vidas de otros, yo no he llegado alto a base de mentiras, he construido mi vida con fundaciones solidas, no tendría porque caerse mi futuro.
Merezco todo lo bueno que me pueda pasar, y lo malo claro que va a pasar, pero no acecha a la vuelta de la esquina, no está en cada cosa buena algo malo, lo malo esta en permitir a ese pensamiento volverse fuerte y atemorizarme, lo malo sería dejarme arrastrar por la duda, y si he dicho la verdad, he cumplido en mi trabajo, he ganado mi sustento, porque me sucedería algo malo aleatoria mente...
El equilibrio de la vida, el yin y yang, son cosas teorías de compensación no de castigo, y hablan sobre el poder de uno mismo de nivelar sus propias fuerzas, su propio odio o amor, si tengo claro que quiero, que espero, que puedo hacer para lograrlo, cuando lo concretare, yo estoy poniendo mi cuota de yin o yang para equilibrar mi vida, y ese equilibrio no para por lo bueno o lo malo... pasa por ser capaz de no olvidar los defectos que tenemos que superar y las virtudes que tenemos que conservar... ósea no por eventos externos, ¿por qué me dejo atormentar por lo “malo” que no puedo controlar? Si sigo así algo muy malo voy a atraer a mi vida no... sería mejor recordar que lo único que controlo es lo que puedo hacer yo...
¿Qué puedo hacer yo para evitar las cosas malas?
Caminar con cuidado en la calle, hablar correctamente y ser fiel a mis palabras, meditar mis acciones, hacer bien mi trabajo, cuidar a los mío...
Eso puedo hacer, eso seguiré haciendo y recordar que lo malo de otros, puede afectar, por supuesto que nos afecta, pero el grado en que eso me afecta depende en la importancia que realmente tenga para mí y para mi hijo.
En fin, no creo en cábalas de fin de año, si creo en retrospecciones y autocriticas, así como largas charlas con mis amigas que me ayudan a lograr entender el mundo que me rodea, y largas charlas con mi hijo, que me ayudan a saber que le afecta y conocerlo.
Que el año que acaba sea bueno y el que viene sea mejor aún quel que dejamos atras.
Maca

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Teatro personal...Salir?

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara

A: Preguntas absurdas de última hora, que se supone que te diga, que no tengo ganas de verlos?
B: No, no se trata de eso, sabes que no es absurdo preguntar, es solo que estas desconectada hace tanto tiempo que verte ahora mirarme a los ojos me hace preguntarte porque el cambio?, que tiene de malo preguntarte algo así…
A: Nada, la verdad nada, y todo… sigo creyendo que es absurdo, y además que significa eso de desconectada?, a que me tendría que conectar… no te entiendo.
B: Mírame, mírame a los ojos- lo mira- ahora dime a donde estas?.
A: Como que a dónde estoy?... estoy en mi casa, contigo aquí a mi lado…- reclama por lo bajo.
B: Donde están tus pensamientos entonces?
A: Están en que no te entiendo, en que de verdad no sé cómo llegamos a esto… me querrías explicar en qué minuto dejaste de saber que soy igual con todo, y que no entiendo esas “metáforas cursis” –burlona- ¿Dónde estás?... Donde están tus pensamientos?... en mi cabeza, eso debería decirte… mis pensamientos están en mi cabeza, total es lo único cierto.
B: Déjame abrazarte, ven.
A: No quiero. Que te hace creer que quiero abrazarte, si no sabes que estoy aquí cuando estoy aquí, y no entiendes que mi cara no reflejan mis pensamientos, como la tuya refleja los tuyos, o no sabes que no me agradan las preguntas cursis.
B: Esta bien, yo te abrazo- la rodea con los brazos- que te cuesta levantar los brazos solo un poco?
A: te dije que no te iba a abrazar.
B: Lo sé, pero quiero creer que mis preguntas cursis, y tu distancia se acortan con un abrazo.
A: No entiendo… como se acortan con un abrazo-él le sube los brazos y la abraza- eres tan tu… cuando vas a aceptarme como soy y vas a dejar de intentar crearte versiones de mi para amar… que te cuesta ser más como los demás hombres que conozco, que reclaman porque no los dejan ver el futbol, o porque quieren ir a emborracharse con los amigos, yo nunca te pongo problemas y tu a mi… mejor ni hablar.
B: Cuando vas a dejar de creer que soy otro hombre?... que no sea el que se enamoro de un rostro sin expresión, aunque admito que si sabes decir lo que sientes. No me gusta el Futbol, nunca me gusto salir a emborracharme si no vas con migo, no le encuentro la gracia.
A: Esta bien, salgamos esta noche, prométeme que no me voy a arrepentir y que vamos a volver temprano. Promételo.
B: No te prometo nada, después no vas a querer volver y no te voy a lograr convencer…
A: Te estoy abrazando… si puedes convencerme… no lo vez?
B: jajaja… te quiero mujer, vamos.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Incertidumbre

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara

Incertidumbre la más brutal de las enfermedades del alma, carcome y hace llagas en los lugares más inesperados. Mi alegría era tanta, de verdad más de la acostumbrada, cuando menos lo espero más alegría tenia, y en fin como siempre el revés, miedo por las alegrías que inesperadamente me acompañaban en esa tarde, nunca se acaba la interrogante, cuando vendrá lo malo… tal vez me he vuelto pesimista, lo analizo y creo que lo soy… pero no quiero admitirlo, no quiero que esta ciudad me cambie, no quiero que este sistema me enfrasque en una paradoja donde no hay felicidad plena porque se espera como en todo el revés de la alegría, el amargo decaimiento que suele venir con la dicha.
Las más variadas cosas han pasado, primero me adapto al cambio de ciudad, después al cambio de estaciones con un calor abasallador, después a la calma y el tiempo libre (que admito no me agradan tanto) y finalmente a esta alegría incierta que no sé si es bueno que me acostumbre a ella.
La verdad tengo miles de motivos para sentirme feliz, tengo un trabajo remunerado, tengo la seguridad de que mi hijo y yo nos vamos a poder venir a la capital a vivir juntos y ser independientes de mis padres, veo un buen futuro para mi pequeña familia… y sin embargo el miedo viene a veces a mezclarse con la alegría y lloro…
Será este el paso a otra etapa?, tengo mil cosas buenos que cosa mala podrá ocurrir?...

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Creer en Dios

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara

Me quede en silencio, no tengo tan claro si debía o no responder y no quiero decir con esto que respondería lo que preguntabas…
Podría justificarme, pero no quiero, podría explayarme dando mil explicaciones, pero no las tengo, podría hacer tantas cosas que no se cómo hacer para que lo que me pasa se me valla del corazón sin dejar tras su partida el dolor que tengo como puntada dolorosa o el vacio mezclado con angustia que se me está generando en la boca del estomago.

Porque la vida se nos complica tanto cuando ya tenemos todo casi solucionado, porque no podremos hacer algo para simplemente cambiar las cosas y volvernos mejores. Será que nos gusta complicarnos la existencia con más cosas de las que deberíamos…

Si algo tiene que hacer Dios para que sonriamos cuando todo se viene abajo, las clásicas notas rosa, hacer nuestra vida un poco menos normal y tener al menos un cliché entre nuestras historias, es su manera de recordarnos que como sea el está aquí acompañándonos… a veces me pregunto si es que Dios quiere que simplemente permanezcamos a la espera porque de algún modo traerá a nuestras vidas lo que sabemos queremos con el corazón…

No, no puedo responderte lo que preguntas, no quiero, no tengo explicaciones, no puedo hacerlo… aunque quiera, y para variar no podría siquiera intentar explicar lo que ha pasado entre la ida y el regreso de mis problemas, o la incómoda situación en la que me veo involucrada cuando sin saber cómo gano o pierdo la calma que apenas y logro mantener cuando todo va bien en mi vida.

Se lo tendré que dejar a Dios.

martes, 29 de noviembre de 2011

Cuando me Enamorooo… uuu uuuu

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara

Estas tarde me ha dado vueltas esa canción de Juan Luis Guerra con Enrique Iglecias, Cuando me enamoro… la encuentro bella, como melodía, linda como mensaje y me lleva a ese pasado sano en el que mirar a los ojos a el chico y decirle me gustas era lo máximo, cuánto tiempo ha pasado de aquello… más de una década…
Extraño la inocencia de las palabras, las miradas e incluso extraño cuando lo besas por el placer de besar, no es que tenga a quien besar, o tenga a quien mirar (miro mucho a muchos chicos, privilegios de ser soltera… jijiji) Es que si tuviera una relación que tan probable es que fuera lentamente dando casa paso, que tan probables es que le tome la mano en la calle y me sienta en las nubes?
No ya no soy, ni podría ser la de antes, crecí, me desarrolle y madure. Así que cuando escucho la canción me pregunto cómo lo hará mi hijo en el futuro… que le va a pasar a él tendrá ese imán para los desastres que tuve yo muchas veces? O tal vez tenga un detector de problemas y se evite la mitad de los míos?
Como sea me gustaría creer que tendrá las gracias de un chico y las virtudes de un hombre para aprender a amar… en fin sueños de mamá

lunes, 28 de noviembre de 2011

Fin de semana de mar

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara

Me agrado el fin de semana, se me llenaron los ojos con el mar y la briza cálida de la costa. Aunque no lo creía necesitaba a la familia, dormí mil horas, anduve de aquí a allá entre regaloneo y mimos, me sentí en paz y disfrute.
Por alguna razón que no alcanzo a procesar, no disfruto de las cosas simples en la capital, a veces siento la felicidad plena de tener lo que quiero y la angustia de no poder disfrutarlo o compartirlo. Aquí la gente anda tan alterada, que si uno sonríe o está loco, o anda bipolar… y las viejas se psicopatía en la micro, las mamás esconden a sus hijos e incluso los buenos cometarios como “qué lindo es su hijo” son mirados con cierto desafío e incredulidad de parte de las madres… a mi me encantaba que me dijeran que me hijo es lindo, no solo porque yo creo que es el niño más lindo del mundo, sino porque es agradable que los demás reconozcan lo que uno ve en el chico.

En fin, he pasado de la paz absoluta y la calma, a una especie de alegría contenida y sincera critica al medio. Me rio por todo, desde los enojos de la señora por pasar a no se donde, porque no hay espacio, hasta las peleas de los transeúntes por que las micros no pasan nunca a la hora y una debe esperar entre 10 a 20 minutos de incertidumbre. A veces me pregunto porque si saben que las micros demoran no hacen un esfuerzo y se ajuntan el horario, tan grave es ser previsor?, tan malo es dejar de quejarse y empezar a entender que no se cambia el mundo por hablar mal del él, sino por aprender y sacarle provecho?, son solo cinco minutos más, lo sé porque llego a las 8.55 y alcanzo la micro, llego a las 9.00 y espero entre 10 y 20 minutos… ósea saquen molde…

Si mi tiempo es importante, así como el suyo, porque cree la gente que quiero pasarlo hablando pestes de algo? Yo disfruto las tardes, el calor del verano, el trayecto a casa, como otros no? Acaso no ven que pese a todo lo adverso, esta es una ciudad de contrastes, de tecnologías y ruinas, de edificios nuevos y viejos, de colores y sombras que según la luz del día nos cuentan sus historias… porque está bien yo soy soñadora y puedo cerrar los ojos y soñar con las maravillas del tiempo, pero sin soñar, es una ciudad de contrastes… no los ven, no los reconocen?
Insisto, estoy en un estado de risa contenida por el absurdo del mundo que me rodea, me pregunto si me iré a contagiar de esa plaga de malas palabras y críticas a lo absurdo, etc.
Maca en la Capital