viernes, 9 de marzo de 2012

Romántica.

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara


No, yo no soy romántica, hace años que dejé atrás esa maña de ver las cosas como si existiera un príncipe azul que viniera en su caballo blanco a sacarme de la torre donde sufro sin consuelo.
No, soy romántica.

No creo que sea cosa obvia, pero en fin explico mi punto, pues he sostenido esta argumentación y me parece insólito que a mi edad alguien siquiera me pregunte si soy de aquellas personas que sueñan con un hombre o si creo en el hombre idea, si creo en las cenas a las velas o si creo que un hombre puede cambiar idealmente para ser el “Hombre que siempre soñé”.

Creo en el amor, en el enamoramiento, en las amables palabras y cuchicheos de los primeros meses, creo en las parejas empalagosas y en esa gente que dice que vio a tal y supo que era su hombre. Pero no creo que la gente cambie, no al menos para ser el “HOMBRE QUE SIEMPRE SOÑÉ”.

Hola!, si siempre has soñado con un hombre, que rayos haces tratando de que la persona con la que estas sea ese, mejor búscate el que realmente sueñas y deja en paz al otro ser humano, que merece como tu ser feliz, o acepta a quien tienes a tu lado y amalo como es, pero cambiarlo... Para qué?.
Para mí el tema es tan simple que no me complica, he tenido relaciones amorosas en las que sufrí horrores intentando amar a un hombre que realmente no merecía la pena, porque creía en ese él puede cambiar para mi, y créanme lo más terrible no es el auto engaño, es saber que la tozudez no te hace mejor persona, al contrario te hace una cruel versión de uno mismo, la otra persona también sufre horrores creyendo que tu lo vas a aceptar eventualmente.

Sobre el romanticismo que inicialmente mencionaba, no me creo romántica, pero eso no quiere decir que no me conmueva con un gesto como tal, por ejemplo si me sirven la cena a la luz de las velas, me la voy a comer aunque apenas pueda ver como estoy cortando la carne, y créanme que voy a intentan no pensar en que se me marcan las arrugas en el contorno de los ojos a causa de la luz desde la mesa y no desde el cielo que tan bien las oculta.

Si me llevan bombones, aunque admito que no me agrada comerlos sola y quizá eso explica que me los regale, los voy a aceptar, pero si me lleva bombones a pito de nada, voy a creer que esta lavando culpa y obviamente no está siendo sincero con migo.

Creo que las relaciones son para crecer no para quedarse en el pasado viendo como fuimos felices, o como me hiciste sufrir, porque honradamente si sufriste tanto, que rayos estas haciendo: ¿haciéndolo pagar por sus pecados?, no de que va eso, déjalo libre que haga sufrir a alguien más, hombres sobran que te van a mimar, y si bueno tienes una relación larga, duradera en la que te sientes cómoda, preocúpate porque el amor en las relaciones demasiado cómodas no crece, se estanca y a veces se vuelve odio, o peor se olvida.

Insisto, no quiero crear polémicas con quienes a diferencia de mi si son románticas y olvidan que el otro las engaño porque llegan con un ramo de flores, pero es que en serio, que estabas pensando cuando te metiste con un hombre que no sabe respetar los acuerdos, si tú los sabes respetar y valoras que el otro los respete.

Creo y me gustan más las frases simples que las rebuscadas, las palabras de cariño, que las que buscan una finalidad especifica y manipulan, me agradan los detalles de vez en cuando, y las risas con chistes fomes. Si no soy romantica, yo soy especial.

martes, 6 de marzo de 2012

Espera de ser atendida

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara

El aroma del café,
la melancolía de otro tiempo
veo alrededor tanto movimiento
que a pesar del ánimo
confunde mi espíritu
estaré aquí?,
o será otro recuerdo
el espacio se ve nítido
las cosas similares
él mesero me sonríe
y recuerdo que hace un momento entre,
me senté en el café
el que me hace sentir en casa,
aunque este atestado,
porque sus aromas he compartido
reído y llorado
si…
quiero lo de siempre
un momento único,
un café,
un espacio para dejar divagar mi mente.

lunes, 20 de febrero de 2012

Ayer lloré, lloré mucho…

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara


Tenía tanta pena, mis padres retornaron al sur con mi bebé y aunque me mantuve hasta el final (sin expresar abiertamente la pena que tenía), no pude evitar que se me quebrara la voz cuando les decía “Los veré pronto”. El auto partió y cuando me voltee, me largue a llorar. Por extraño que parezca, no lloraba porque mi hijo se iba en el auto con mis padres, lloraba porque me sentía sola, y es algo que no logro quitar de mis cinco sentidos, hace mucho rato.
Después de ser madre, el sentimiento con que más he luchado ha sido con el de la constante necesidad de mi hijo por mí, ósea esa dependencia incansable que en los primeros meses se traducía ha todas sus funciones vitales, y que ahora un niño de tres años, camina solo, va al baño solo, se viste a medias solo, pero me necesita igual para muchas cosas, su comida, sus leches, su cuidados en general durante el día, enseñarle las cosas más simples… hasta las más complejas, ese extraño sentimiento con el que pelee por mucho tiempo para sacármelo de encima, hasta que aprendí a que era parte del proceso de ser madre lidiar y saber como manejar la dependencia de un hijo, no ser demasiado aprensiva o demasiado permisiva, etc., en fin, ese mismo sentimiento, desconocido en parte, es el que ahora me hace este hoyo en el pecho, que me duele tanto… y me hace sentir tan sola, una soledad que no sé cómo enfrentar, no lo considero una depresión, puesto que no me deprime, no lo considero un problema, para mi es parte del proceso, uno que me está enseñando algo, pero ayer cuando me despedía ni todo el razonamiento lógico del mundo me pudo sacar la pena y el llanto que tenía.
Analicé todo desde los puntos más diversos, y no lo logré, simplemente estaba allí, ente medio de mis metas y mis propósitos esta ese hoyo al que temo caerme de pronto, porque se ve profundo, y el que me hace sentir más vulnerable de lo que quisiera, porque como parte del proceso, no he aprendido a vivir con él aún.
Volverme madre ha sido un proceso extrañísimo, no he cambiado al grado de no reconocerme, no he olvidado que soy mujer y debo seguir siéndolo, no he olvidado el resto del mundo (aunque debo admitir que si me han olvidado en alguna medida), cambie mis horarios de sueño, y eso en parte no es tan malo, tengo menos ojeras y mas animo durante las mañanas... emocionalmente no ha sido tan diferente, tener un hijo a tener un trabajo, aunque admito que en este el jefe soy yo, que el trabajo no tiene fin de contratación y que cuando uno quiere renunciar el cordón umbilical te recuerda que no se puede, así que sacas fuerza de mil partes impensadas para concluir la tarea. He igual no lo catalogaría como trabajo, (si alguna vez lees esto hijo mío, nunca fuiste mi trabajo perce, es solo un modo de explicar la diferencia entre ser simplemente una mujer y volverse madre), lo catalogaría como la transición de una mujer, hay un antes, tal vez la mayoría cree que el antes es el matrimonio, para mí no fue así, nunca me casé con el padre de Luca, para otras puede ser un después de un gran anhelo, para mí no fue así, lamentablemente no planifique este hijo (lo que no significa que no lo quisiera o que no lo quiera, amo a mi hijo desde que era un cigoto), para mí fue un abrir los ojos, a lo que pasa después de hacer las cosas sin preocuparte demasiado de las consecuencias, lo cierto es que no me preocupe de traer al mundo a mi hijo en un ambiente en el que pudiera mantenerlo, y gracias al payo de mis padres es que he llegado tan lejos, no sé qué habría pasado son ellos.
Así que mientras se alejaban y mi madre me hacía señas, me largue a llorar con esa sensación de que el cuerpo no era mío, sino de alguien más, y creo que me hubiera caído al suelo de no ser por el sentido común que me repetía, llega a casa y desmorónate dentro de las cuatro paredes de la casa. No supe cómo entre a casa, si supe que me caí sobre la cama y lloré mucho rato, hasta que simplemente la tele me trajo de regreso al presente y al hecho de que estuviera o no estuviera aquí mi hijo aquí, me necesita, y debo dar lo mejor de mí aunque eso sea larga distancia, así que debía continuar, quiere darle un fututo y eso si mueve mis entrañas más que las miles de explicaciones que pueda encontrar, debo ser responsable ahora para que tengamos un presente y un futuro tranquilos, así que debo llorar hasta sacar fuera esta pena y levantarme.
Y eso hice, llore hasta que no hubieron mas lagrimas.

jueves, 16 de febrero de 2012

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara

Porque el no tener miedo a lo desconocido, no te hace fuerte?
Ayer estaba en ese minuto del día en que partía de regreso a casa y pensaba en las cosas buenas y malas del día, no tuve grandes problemas con el regreso a casa en el trasporte público, es que estuvo rodeado de cosas agradables y de espacio de acción, si el metro no iba colapsado como comúnmente.
Hoy no tengo las dudas sobre el valioso contenido de mi cartera (que no es tal, porque nunca manejo dinero o nada en efectivo), se me han ido olvidando al paso del tiempo, aunque eso no significa que voy a estar despreocupada ni mucho menos de ella, solo significa que ya no me inquieta tener mi cartera colgada bajo mi brazo en un tumulto de gente.
La incertidumbre de las cosas ya no me inquieta. No me inquiera no conocer a nadie, caminar sola la gran parte del tiempo, o comer sola, pero aun así no soy una persona más fuerte. Me sigue dando miedo los ciclistas que pasan rápido por mi espalda, me sigue dando pena las cosas tristes y definitivamente me sigue conmoviendo la gente pobre o que vive como indigente.
Al parecer la fuerza del espíritu de una persona no se da en la confianza que pueda adquirir de su entorno, y eso me inquiera, que pasara con mi hijo? Como le enseñaré el valor de un entorno sano y de un grupo estable de amigos, si tengo que esperar a que se equivoque y renueve amistades así como las pierda, como le voy a enseñar a que después de que e parten el corazón se debe ir viendo lentamente como seguir adelante, para ser más fuerte, si no se yo como levantarme de una relación fallida?
Cuando vivía sola, no me importaban las chicas de la esquina casi sin ropa y ofreciendo sus servicios, ahora miro el lugar con recelo. Y aunque veo más cosas que las simples y obvias equivocaciones, mi mayor preocupación no es que pasara con migo, y por esto es que lo de ser fuerte más me preocupa, es lo que pasará con mi hijo, seré lo suficientemente fuerte para poder decirle a mi hijo que “no” aunque me duela hacerlo? Seré suficientemente fuerte como mamá?
Confió en mi entorno, confió en el ambiente que le estoy preparando para venirse a vivir con migo, en mis redes de apoyo, en mi intuición… pero no confió en mis flaquezas, eso me hara mas débil? Espero que no.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Anacronismos.

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara

Porque a las personas que habitan la capital olvidaron ya el terremoto?

Porque gran parte de la tragedia quedó post puesta a una sin fin de normas… burocracias… y desencantos.

Hoy miro a mi alrededor y sé que casi nadie recuerda lo que ocurrió, mas allá del susto, de los cuestionamientos iniciales, la capital siguió funcionando y es como en todo, cuando sigues funcionando simplemente dejas atrás, no es que olviden, algunos tiene trágicas historias con mucho dolor, pero hablar del dolor es cosa extraña, ver los restos de los edificios se hiso algo común, no sobresalta, no llama la atención, allí están a medio caer.

Hace años investigaba sobre historia de la ciudad descubriendo nombres y personas que marcaron la construcción y desarrollo de esta capital nuestra, recuerdo como volvía una y otra vez sobre los nombres encontrando cosas locas, interesantes y a veces hasta genuinamente heroicas, y me preguntaba, cómo la gente pasa por esta calle y no siente el espíritu patriotita del nombrado para este tramo, o no percibe el amor que tuvieron con nuestro país los personajes increíbles que tuvimos. Simple, nos acostumbramos a ellos, no les damos su valor, porque no lo tiene pasan a ser comunes, simples, carentes de esa emoción.

Alguna vez me pregunté qué sintió Colon al pisar suelo después de la aventura de su recorrido, y cerré los ojos, imagine esa angustia de los largos día de mar y la soledad, y después estalle en alegría, jubilo, una suerte de locura temporal, como es que en los libros de historia no es posible leer de esto, simple no transmiten el arrojo, porque no es necesario, Colón descubrió América y ya.

Pasa lo mismo con el terremoto, ocurrió, fue muy fuerte, uno de los más grandes de la historia, pero ya fue, dejo grandes desastres en todo nuestro país, gran aparte del sur quedo en ruinas, ciudades enteras en el suelo, personas perdieron amigos, familiares y conocidos, pero ya, eso ya sucedió, y qué decir del patrimonio, quedo resquebrajado y ya, hay que esperar que alguien mágicamente lo arregle, total nuestra ciudad capital siguió funcionando, casi a la perfección, mientras que aun tenemos ciudadanos viviendo en media aguas, viendo de allegados porque perdieron todo, aquí en la capital, no importa mucho, todo eso ya ocurrió.

A veces me pregunto si nos volvemos indolentes, o somos indolentes colectivos, como nadie se preocupa, yo no me preocupo, una suerte de “nadie me dijo nada, así que no soy culpable”. Y no puedo evitar pensar que ese tipo de pensamientos colectivos nos lleva a una sociedad indolente, fría, seria, impersonal, individualista incluso en el seno de la familia.

Esta es la sociedad que queremos para cuando seamos viejos? Este es el futuro que prendemos dejar a nuestros hijo?.

No lo sé, creo que la hipersensibilidad emocional tampoco es el camino, pero el estado actual es realmente el más conveniente?

Que pasa con las personas que no quieren verse inmersas en la indolencia colectiva? Deben volverse personas más duras? Personas que terminen dándose a entender o escuchar por la fuerza? Porque eso es lo que veo en mi país, una suerte de rebeldía necia que si no estás con migo, estas en mi contra y una serie de cosas que no son exactamente como las quisiéramos, y por supuesto no van para nada con mis ideas sobre una sociedad democrática, por si fuera poco la tan anhelada aceptación por las diferencias y la diversidad, se va a la punta de la loma, con este predicamento de o te unes o te unimos a la cauda.

Sigo sin lograr situar la mentalidad del capitalino y la de las personas de las diferentes regiones, quizá es porque para estas personas somos anacrónicos, nos quedamos en el pasado en esa falta de eversión de la que están tremendamente orgullosos, pero a mí no me gustaría evolucionar así, no me gustaría volverme una persona indolente, fría, distante, sigo prefiriendo saludar al micrero al subir a la micro, sigo pendiente aunque lea en el trayecto, de la gente que me rodea en especial de las personas que están más próximas, sigo pidiendo disculpas si me tropiezo con alguien aunque la culpa sea de la otra persona, sigo dándole las gracias a la niña de la caja del supermercado cuando me da el vuelto y le doy cien pesos a la chica que pone todo en la bolsa, sigo siendo en general como era y no pretendo verme teñida de esta suerte de alejamiento social de la capital, creo que es un gran error el cumplir el dicho “Al lugar donde fueres, haz lo que vieres”, no al menos en esta ciudad.

Pondré todo de mi parte para no olvidar que ocurrió una tragedia de la que aun mi país no se levanta, a pesar de los intentos por hacerlo, pondré todo de mi parte para no dejarme influir por los medios de comunicación que hipersensibles a todo, sólo muestran las cosas cuando los estudiantes dejan un desastre de proporciones y no las protestas masivas, y pondré todo de mi parte por mantener viva la esperanza de que algún día exista esa aceptación por las diferencias de clases sociales, etnias, tendencias y pensamientos.

Macarena.

lunes, 13 de febrero de 2012

Estoy simplemente tranquila.

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara
Después del año nuevo, no tuve oportunidad de viajar al sur, así que no había visto a mi hijo y aun que ya estaba en etapa de colapso por el tema, no pude, aunque quise varias veces, hacer nada más por el tema. Este jueves en la noche llegaron del sur mis padres con mi hijo, cuando lo vi, el me abrazo, y no me soltó más, solo me abrazo.
Sus pies apretados contra mi cintura y sus brazos ahogándome en un abrazo sin palabras. Pasaron varios minutos antes de que me dejara ir, y aun así no se bajó hasta que el solito quiso volver al suelo como siete minutos más tarde. Me tomo la mano y no me dejó sola, la verdad es que yo lo extrañaba igual y solo pensaba que es raro el amor hacia los hijos, por una parte se quiere tener al lado, por otra sabes que debes dejarlo ir y venir tranquilo, para que se relacione con el mundo y disfrute de los primos, los juegos, la tarde en general.
Cuando me toco irme a dormir recordé lo que más había olvidado, a mi hijo le gusta dormir con migo, y se acurruca junto a mí y se duerme, a veces basta con que duerma en la misma cama que yo duermo, otras simplemente se duerme apoyado en mi brazo.
Aunque lo tenía en el último rincón de mis pensamientos, lo cierto es que aun recordaba lo agradable que es dormir junto al, y que una vez dormido, lo puedes sacar y dejar en su cama, si solamente es eso, el quedarse dormido lo que él mas disfruta.
Sábado y domingo fueron un suspiro, nunca había tenido un fin de semana más corto y mas corrido que este, el bautizo, los primos, los sobrinos, los tíos, los parientes de Colombia… uf! En fin todo lo demás.
Llegó el lunes, como debe ser, y no tengo sueño, no estoy agotada, no me faltan las ganas de venir al trabajo, bastaron estos días con mi bebé para recordar porque es que me vine en primer lugar, para que hice todo lo que he estado haciendo, para que me levanto temprano y para que quiero seguir en esta ciudad, claro que a veces creo que si lo tuviera aquí con migo toda la semana sería mi vitamina para no olvidar nada, pero lo cierto es que aún hay que esperar un poco más, a que las cosas estén mas aclaras y la estabilidad me permita traérmelo para no volver más al sur y asentarnos en esta ciudad, en definitiva darle un futuro apropiado.

jueves, 9 de febrero de 2012

Me parece que estoy cayendo en un agujero sin fondo.

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara

No tengo miedo del mundo o del porvenir, tengo miedo del daño que me están haciendo. Llegue a ese punto en que no solo es mi cabeza con quien argumento tratando de encontrar respuesta a lo que pasa, sino que trato de buscarlas en mi gente, y tampoco encuentran la respuesta que busco.
Hace ya tres meses que me vine a vivir a esta ciudad dejando a mi hijo al cuidado de mis padres, y desde ese minuto que cerré la puerta hasta ahora la angustia nunca ha disminuido. Los primeros conflictos fueron cuando me percaté de que mis padres no asumían el cuidado de mi hijo como yo esperaba y me cargaban con temas tan vánales como esperar a que viajara para cortarle las uñas, hasta esperar a que viajara para que yo ordenara los juguetes. Vivir lejos inicialmente me ayudo a valorar la compañía de mi hijo, lo extraño, y es algo difícil de solucionar, después de tres años en lo que lo más alejado que estuvimos fue una semana, ahora podían pasar mas semanas y las cosas se complican mas.
Mis padres por una de las cosas que no entiendo, no quieren lidiar con un problema, así que cuando llamaba si mi hijo salía de la habitación en vez de llevar el celular con el y ver si quería hablar, o de cortarme, prepararlo y luego llamar, se ponen hasta el día de hoy a pelear con migo… “es que no te quiere hablar” suele ser la frase mas recurrente, al principio me partía el alma, ahora creo que solo hierre, aunque debo admitir que igual me hace llorar.
Así se sumaban, que mis padres no quisieran pasarme el teléfono, no quisieran que les hablara de los que pasa acá en Santiago, no entendieran mi insistencia en hablar con el pequeño… insistieran en que la única solución es que viaje al sur, siempre, porque así es mas simple… ahora cuando he viajado, el ambiente es de clara hostilidad. Primero porque me fui de allí y “no me acuerdo como son las cosas” según mi hermana, segundo porque “no estoy para ver lo que pasa” según mi madre, “no he sido capaz de entender la dinámica familiar” según mi padre.
Lo cierto es que una vez que entro a casa, tengo que ir viendo que hacer, nada de descansar porque tuve una semana larga, no para que, o que viaje toda la noche… nooo, hay que hacerle la leche a pequeño, tengo que guardar su ropa, ver cómo está el tema de los juguetes, ordenar la pieza en definitiva, después intento aunque no es muy útil, andar por casa y jugar con mi hijo, pero allí empieza el tema, que hay que hacer el aseo, insisto vine desde lejos, no quiero pasar la aspiradora. A eso se le suma el buen o mal humor de mi madre y por supuesto el buen o mal humor de mi hermana, que claro, si andan de buenas, son agradables, pero de malas no van a parar hasta que te desmoralizan.
La última vez que fui estuve escuchando durante un día y medio “ lo único que quiero es que te vayas” de parte de mi madre, y mejor ni contar lo que paso con mi hermana, lo más triste de todo es que yo estaba enferma, ni un té mi hiso mi vieja, ni un cuidado, obviamente tuve que llevar a peque al doctor, porque resulta que mi mamá cree que la faringitis se cura por osmosis, no para que llevar al niño al doctor, y después ni siquiera le dio los remedos al pequeño… media semana más tarde lo debió llevar otra vez al doctor, aún no entiendo como mi madre vino a enterarse que lo que le decía sobre la gastrocolitis era cierto, sólo cuando llamo mi a mi abuela y ella le comentó que mi prima, que también vive en la capital estaba enferma… en qué cabeza cabe que no me creyera hasta ese minuto, y que me llamara para decírmelo…
Creo que estoy resentida con mis padres, con la poca protección que me dan, con sus constantes alegatos porque creen que tengo que pasarles más dinero, no pedir absolutamente nada con relación a mi hijo, dicho sea de paso, no lo hago ya, y además completa despreocupación por mí , no llaman ni para preguntar si estoy bien, y si no llamo yo y espero esos interminables minutos a que me dejen habla con mi hijo, no hacen ni el esfuerzo siquiera de comunicarse con migo…
A veces creo que crecí en otra familia, una que ya no existe, una que muto a través de los años y se volvió la sombra de la que fue, porque yo recuerdo que éramos una familia más unida, una en la que mis padres si se preocupaban de sus hijos, y eran cariñosos, no recuerdo la última vez que me abrazaron o que me felicitaron, y lo más triste, es que mi hijo está con ellos, no creo que le den el cariño o la suficiente atención solo porque ya no son los padres que fueron, están volcados sobre un sinfín de temas que les permite justificar sus actos, sus decisiones, y hace mucho tiempo que yo aprendí que cuando uno necesita justificarse para hacer algo, es porque no quiere admitir que lo que hace no está bien, no es tan bueno como creía, o esta ciertamente equivocado y va incluso contra sus propios principios. Lo más triste es que las justificaciones uno las puede argumentar y si se piensa un poco mas allá, uno incluso, es susceptible de dejar de ser uno mismo porque las razones te permitirán cambiar incluso tu moral.
Los conflictos siguen, mis padres se alejan mas y mas de mí, no entienden nada de lo que les digo, hay mas y mas peleas… si es un hoyo sin fondo, y no tengo ni la más remota idea de cómo voy a subsanar esta situación, este conflicto en el que me ponen con mi propio hijo, espero que el tiempo me enseñe a tolerarlos, o a tal vez dejarlos ser… no se…. Simplemente ya no se que mas hacer.

viernes, 27 de enero de 2012

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara

Preguntas y no tengo idea que decir.
qué te respondo?
o cómo te respondo?
te hablo de la verdad del mundo
te cuento que me asusto?
te digo que estoy a tu lado y que soy feliz solo por eso
te miro y sé que no puedo decirte nada de eso.

Qué harás?
cómo me vas a enfrentar?
qué pasará en el furo?,
qué harás cuando no esté junto a ti?
qué hare yo cuando decidas partir.

Pero es que no es tan terrible
no es tan difícil
no es tan imposible
ni nada que deje herida tu alma
solo es mi temor…
mi miedo a hablar de lo que me pasa
mi miedo a reconocer que algo pasa
que aunque no estoy aquí pasa igual
pasa por dentro
para por mis pensamientos
para simplemente.

Aguardo en silencio
espero mirando tus manos
callando mis preguntas
pensando en el presente
anhelando la distancia entre ambos
para llorar mi silencio
y dejar ir el temor
tal vez así me atreva a escribir
porque no puedo decirte
lo que me pasa.

lunes, 23 de enero de 2012

El beneficio de la amistad

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara

Hace un tiempo que me he había percatado de un hecho curioso, cada vez que me reunía con mis amigos, al día siguiente andaba de mejor humor, no es que tenga un mal humor constante, o que me sintiera como la persona más feliz del mundo, sino que se trataba de un humor más liviano, algo que no es comparable a muchas cosas.

En medio de las inevitables preguntas sobre por que tengo mejor humor o por que no siempre se produce el mismo efecto con todos mis amigos, etc. Descubrí varios detalles que me dejaron perpleja.

Primero, sucede cuando después de una tarde de ajetreo, la comodidad de la amistad te permite hablar de cosas que te incomodan y que aunque no se resuelven, ayudan a alivianar la carga emocional que arrastraba hasta antes de haberlo hablado.
Segundo, cuando la relación emocional con mi interlocutor es un lazo seguro, ósea alguien a quien conozco, aprecio por ser quien es y a quien quiero como el amigo o amiga que es sin criticar su escancia.
Tercero, que la conexión fuera reciproca.
Cuarto, que el lazo se hubiera creado y mantenido en el tiempo, pese a las diferencias, distancias y discrepancias sobre los modos de vivir de ambos, porque sé que nada de lo que pudiera decir por duro que sonara sería para herirme.
Quinto, que ente las miles de cosas que sucedieran en esta amistad hubiera peleado y reconciliado, sobre algún tema trascendental de nuestras vidas, y posterior a esta reconciliación no hubiera quedado ningún recelo que pusiera en tela de juicio la amistad.
Sexto, que el apoyo aunque incondicional, fuera con sus críticas sobre las diferencias de la realidad y los aportes sobre el modo de evitar penas, así como el inevitable complemento de puntos de vistas que siempre nos llevan a ser seres afines.
Séptimo, que los conocimientos de los amores y desamores contribuyan a ver las aristas benignas o malignas de las relaciones, en especial la capacidad de ver los equívocos de las relaciones que no son un aporte y que complican nuestra existencia.

Todo esto en un marco de sinceridad y realismo que como ya dije, se asume únicamente con una amiga o amigo, al que sabes no desea nada más que tu felicidad y tu amistad.

Tal vez mi análisis no es de lo más exhaustivo y quizá como en otras tantas cosas de la vida sea sólo mi punto de vista el único que este contando, pero la verdad es que no se ponerme en los zapatos de otros, porque no sé si a todo mundo le pasa lo mismo, o si cuando tienen amistades como las que describo les sucede ese alivio, si es así es una alegría infinita saber que soy parte para que reconozcan a sus amigos del alma como he debido aprender a reconocerlos yo.

lunes, 16 de enero de 2012

Pasando las penas.

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara

Me dolía el corazón y debo reconocer que el orgullo, quizá por ser tan ingenua y creer que todo estaría mejor regresando a la capital, la distancia suele poner paños fríos a los dolores del alma, finalmente salde mis emociones cuando hablando con mis primas vacié el contendió de mi pensamientos, que debo admitir no quise hacerlo inicialmente, primero para no cubrir de penas la celebración y segundo para no hacer más honda mis penas, finalmente después de verme acosada de preguntas indagatorias expuse mis paradigmas y resulto un tanto obvio que tal vez debí haber hablado con ellas antas o tal vez debí haber hecho algo diferente, porque entre los reclamos y las diferencias, coincidíamos en lo que se puede, debe o se entiende de las cosas no resueltas y las verdades no dichas en mi familia.

Para no entrar en detalles solo diré que tengo mejor el alma y mi conciencia está tranquila. Con todo lo que me ha pasado, vuelvo una y otra vez a verme en la misma posición de siempre, y la respuesta sigue siendo la misma, lamento a veces que cuando trato de creer mas, las circunstancias se encarguen de repetirme que no debo bajar la guardia, porque la única afectada seré yo.

Es extraño, cuando releo lo que escribo me parece más lejano todo, y lo cierto es que ocurrió hace solo unos días, como sea creo que la meta que me he impuesto me lleva a correr lejos de los baches y las alegrías me llevan a salir del conflicto, pronto tendré a mi hijo con migo, pronto tendré mi casa, pronto tendré mi vida resuelta, pronto seré una persona forjando su sueño, y eso es lo que mas anhelo.