viernes, 10 de agosto de 2007

en verde

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara


La lluvia caía al rededor, entre mis ideas peleaba por rechazarte, tenía ganas de escaparme, pero para variar decidí hacer lo que ni siquiera yo quería hacer, afrontar los hechos sin salirme de mis casillas, nunca fue fácil nada, menos ver que tendía que mirar mi reflejo…

La noche anterior tuve ese sueño extraño, estaba en mi jardín, sentada desnuda sobre el pasto, caía la lluvia sobre mi y yo llorando intentaba escapar de la sombra del frío, sólo que al final era tanta mi pena que no me podía mover simplemente.
Las luces de la noche se hacia claras, yo quería llevarte con migo, tomar tu mano y sacarte de esa postura ilógica de ser humano perdido en el tiempo y el espacio. Pero no querías o si querías, no tenías ganas de venir con migo… para mi la felicidad es simple, para todos la vida es un proceso, para ti, una especie de eterna vía de escape, un paso tras otro tu subconsciente te lleva a preguntarte como hacer las cosas para escapar, y eso duele, es como querer al enemigo, o querer a quien e va a engañar. Lo quieres y a la vez el sentimiento de que debes salir escapando de allí es fuerte, tanto que te toma y te hace replantearte que vas a hacer con el…

Tu sonreíste a medias y yo me fui, el nudo en la garganta se deslizaba a mi estomago, me dolía el alma, las manos y aunque las mezcla proseguía entre mis intestinos y a realidad, prefiero que solo sepas que te extrañaría ahora y hasta siempre, porque cuando te dije adiós, era para siempre, y cuando soltaste mi mano pude sentir como tu vida se alejaría definitivamente de mi. Te quiero…

sábado, 4 de agosto de 2007

Años, muchos años

Serviría esta noche par pensar… quizá eso fue lo que tendía que haber echo desde el comienzo, cuando aun no tenia idea de que el tema podía llegar tan lejos, y que quizás solo si era mas inteligente todo saldría bien. Solo que como en todo, los errores diminutos hicieron la diferencia al punto que yo no tuve muchas alternativas, solo la de enfrentar la realidad.

Tenia las manos calidas, la mirada perdida, las preguntar revueltas y si también el corazón involucrado en esta odisea de cosas, mis miedos quizás eran lo que mas encima tenia, y para variar, no había un solo instante en que no quisiera saber como arreglarlo todo. Pero no había vuelta, los juegos de un minuto a otro se volvieron hechos y cuando lo hechos se vuelven en tu contra no hay absolutamente nada malo que se pueda evitar, la cadena de acontecimientos va desarrollándose como un efecto domino, y para ambos no habían muchas salidas. Yo tenia miedo pero sabía que seguirte en la locura quizá me sacaría del medio, así que contiende como espectadora de una y otra cosa, tratando de olvidar que si había participado, que si me dolía, que esto me estaba causando trabas y que una a una las verdades me iban dejando mas lejos de quien creía ser y mas cerca de quien era realmente…

La mañana, si esa mañana fue extraña, hubiera jurado que escuche en el viento la frase “Ya vienen…” que no dijo nadie, hubiera jurado haberte visto dos veces cruzarte con migo, cuando ya estabas muerto. Y para rematar mi histeria, sentí como te desangrabas, como el dolor que tenías en el pecho, y bombeabas la sangre de esos últimos latidos, de hecho recuerdo que vino alguien a ayudarme, porque casi me desmayo, antes de entrar a ver que pasaba, te habías caído de pronto. Tu frase, era simple, era la que ambos sabíamos podría decir y que describía todo lo que ambos solamente podríamos entender, para nadie más tuvo sentido, ni siquiera para tu esposa que me miraba desde lejos mientras que gritaba por ayuda, ni siquiera la que se suponía era tu amante, y que en realidad era una amiga muy querida de ambos, y que si tapo todo lo nuestro por muchos años a cambio de dinero, el desgraciado dinero.

Porque ente todas las decisiones locas, la mas absurda pero con mas sentido, era estar allí frente a ti, verte muerto con menos o quizás con mas vida de la que demostraste nunca, en ese ultimo suspiro que te termino de quitar cualquier esperanza… o solamente porque no supe como reaccionar estuve de pie tomando una manilla de puerta esperando que al cerrarla todo esto fuera parte de un pasado que ni siquiera yo supiera su existencia. Al final fue más fuerte que yo, y no supe como pero me repuse unos instantes, me arrodille frente a ti, ante la atenta mirada de tu esposa y te tome la mano para besarla como siempre lo hice cuando quería decirte algo importante, susurre en tu oído que te amaba y te cerré los ojos, como única prueba de que entendía lo que sucedía.

Las siguientes escenas están bosorolas, quizás por el tranquilizando que me sirvieron en el té, o quizás porque no quise enterarme que ella gritaba desaforadamente para hacerme saber que nunca nos creyó lo de la otra amante. Tal vez tampoco quise ver la cara de tu hijo, si el que ambos tuvimos y que vivía con los otros, los que tuviste con tu esposa. O la verdad que no quería entender nada, porque me dolía verte partir tanto como me dolía saber que yo me quedaba sola, esta vez ni siquiera tenía la esperanza de verte de lejos, como cuando aun era una chiquilla y te veía pasear con tus amiguitas, y tu que no me tomabas en cuenta por unos meses... pero ellas algunas veces lo notaban y te reclamaban por eso, pero tu hábilmente decías que era la gargantilla que tenían en el pecho y que me deslumbraba el traje nuevo, o que el traje estaba manchado en algún lugar y que solo yo sabría sacar la mancha… mancha que por norma nos dejaba solo y aprovechabas para repetirme que esto era lo que tenía que hacer, que esto otro no lo hiciera nunca más, que no podía hacer nada más… que nunca seríamos felices si nos quedábamos juntos, que así tenía que ser… mientras tu hablabas yo consolaba mi pena con verte de lejos, con verte mirarme de vez en cuando, o con escuchar tus pasos a mi perta durante las noches de verano.

Ahora estaba sola y tu hijo con esa expresión en el rostro de pena que no podía ni contener las lagrimas, mientras tu otra hija lo abrazaba diciéndole “No te preocupes ahora esta en un mejor lugar”, y yo me preguntaba que mejor lugar es eso que no es con migo… y lloraba sensata en la cocina tratando de tomarme el té que no quería tomar, con el calmante que no hacia mucho efecto, pero que quizás me ayudaría a entender algo, con tu esposa llorando a mares, gritándome que lo sabía, y rabiando con sus hijos que la trataba de detenerla para que no llegara hasta mi... si, me defendían, porque al final yo crié a tu hijos, entre tu ir y venir con ella, yo estuve allí para cuando se les callo el diente, o cuando tenían pesadillas, termine durmiendo muchas veces en la cama con el mas chico que era alérgico a todo, porque tu mujer creía que eran alharacas de el, o simples mañas de niño chico, no entendía que a veces los males son reales, que una es madre todo el año y no para las fiestas y que ellos si se daba cuenta que no estaba nunca.

Si es cierto, me sentí mejor cuando llegaron los del hospital, cuando te sacaron de la casa, ese que iba en la camilla no eras tu, tu no estabas ese era un embase con tus facciones y quizás tu aroma, porque ya no había la magia, la chispa, la vida que nos hizo reír tantas veces y que queríamos escuchar ahora. Tú ya no estabas. Te mire salir, escuchamos a los detectives sus preguntas de rutina, y luego a los de la funeraria sus preguntas inapropiadas, mientras que tu hijo mayor se hacia cargo de tu cosas y yo me retiraba a dormir porque el calmante me empezaba tomar el brazo izquierdo y quería dormir.

Fue el más chico el que me detuvo, me abrazo fuerte con esa pena de niño que es mas sabia que la nuestra, y menos egoísta de lo que imagina, me dijo que no me podía ir, que si tu te habías ido era Dios quien lo pedía, peor si yo me iba, el mundo se les vendría encima y no lo soportarían, tras el apareció la chiquilla llorando, no pude dejarlos solos, por mucho miedo que tuviera o rabia, sentía que me llamaban. Cuando pareció mi chiquillo los tenía a todos tomados desayuno, y me miro con los ojos opacos, como llenos pena “¿Mamá que vamos a hacer ahora?”, yo no tenía idea, no quería ni acordarme de la amenaza de tu esposa, su eterna letanía “ya veras cuando el se muera te tendrás que ir de esta casa”...

Las palabras nunca fueron lo mió, tu eras quien hablaba, y quizá por eso solo guarde silencio esperando que tu hablaras, pero nadie dijo nada, ni tus niños... ni el mío. Cuando llego la hora del almuerzo y vimos que tu señora no salía de la pieza nos enteramos que había ocurrido lo peor, fue mi hijo el único que atino a no decir anda y salir a ver que ocurrió, su llamado claro era para que no vieran nada mas los chicos, peor no se pudo evitar ver como ella estaba tirada en baño con los brazos cortados y su sangre manchándolo todo.

Nunca pude saber si lo hizo por rabia o por amor… solo supimos por su madre que ella había dicho muchas veces que se quitaría la vida si el se moría, porque a pesar de todo lo que había pasado en la vida de ambos lo amaba con locura, con esa locura siega que la hizo olvidarse de sus cuatro hijos, que no había ni siquiera estipulado un testamento y que yo tendría que pagar con cuidarlos a todos el resto de sus vidas. El pecho me dolió con fuerza, era una egoísta, nunca fue nada más que una egoísta.

Tu abogado confirmo todas mis sospechas, el me entrego el sobre cerrado de tu ultima carta, el me declaro en posesión de todos tus bienes, el me tuvo que explicar con muchos detalles porque tendría que criar a todos tus hijos, además me contó que tu le habría dicho de lo nuestro, que me amabas como la única mujer de tu vida. Que clase de amor era ese, que me dejo sola con tus hijos, que clase de amor era ese que me tenía en la cocina haciendo de nana de tu familia, que amor era… el nuestro… el que me partió el alma y me dejo sin vida... pero no yo no soy como ella, la que se acobardo y se suicido, no yo me quede aquí, vi como el mayor se casaba, como el pequeño salía de medicina, como la niñita crecía y se hacia mujer... una muy linda en verdad, como el segundo lograba irse al extranjero para estudiar y volvía revolucionado con tanta cosa interesante. Y fui yo quien vio como nuestro hijo dejaba de ser un don nadie, para ser abogado y de los buenos.

Años, muchos años demore en sonreír, en mirar a la cara a tus hijos y no llorar por todo... fueron muchos años los que me demore en aprender a leer, a escribir, a entender mejor lo que es el mundo, a hablar correctamente... años en los que te veía a veces pasar a mi lado, te escuche en las palabras de tus hijos que fueron una maravilla, que se que me amaron, años en decidirme a escribirte esta carta para quemarla y que mis palabras lleguen al cielo, como decían de donde vengo… fueron años los que tuve para mi sola, para todos ellos, para decirte en susurros cuanto te ame, pare recordar que habían mas cosas en el mundo y para decirte adiós.

jueves, 2 de agosto de 2007

Pequeño Director

Esta es una larga historia, de verdad ni siquiera ocurrió en Conce, es parte de lo que los estudiantes de Valparaíso hirieron para llamar la atención de las autoridades, la pregunta del millón porque no sumado los medios. La única participación de la prensa fue al publicación de la estrella diario de la zona que solo expuso una breve reseña junto a la foto que de verdad no se alcanza a tomar las dimensiones del gigante de 8 metros..


Hablando

X: Cuéntame que soñaste.
Y: Nada, nada… si no fue el sueño
X: Que fue entonces
Y: Solo era una idea que me da miedo
X: Cual ahora?
Y: Como que cual…
X: La de siempre la de quedarte en medio de una conflicto sin argumentos.
Y: Conflicto, suena simple y creo que no es tan simple
X: No, no lo es, pero es la palabra adecuada
Y: De que hablas
X: De que Este un vocabulario por algo
Y: Ya estamos de acuerdo peor era una pelea
X: No era una argumentación
Y: Ya y dale con cambiar las palabras…
X: No es la que corresponde ya te lo dije, para que argumentas con migo si el asunto es con un muerdo exterior que te atemoriza.
Y: Veamos según rae.es que significa argumentación…
X: Ves es lo que yo digo una argumentación, 1.- Acción de argumentar. 2 .- Argumento (Del lat. argumentum). A. m. Razonamiento que se emplea para probar o demostrar una proposición, o bien para convencer a alguien de aquello que se afirma o se niega. B. m. Asunto o materia de que se trata en una obra. Etc.
Y: Odio cuando tienes razón.
X: Insistes en focalizar mal tu energía… vamos cuéntame que fue lo que soñaste.
Y: Que me bañaba en el mar, y cuando quería salir una ola y otra me lo impedían, de pronto llegaba alguien… no se creo que era mi mamá para decirme que nos fuéramos a Viña, peor según yo que ya estábamos en viña, en fin partíamos en el auto y…
X: Que paso? Porque no concluyes el tema
Y: Porque acabo de enterarme que significa
X: Como que significa que…
Y: Si ya se lo que significa.
X: Ahora no entiendo nada… vas a salir?
Y: Si voy a bañarme en el mar… ahora mismos
X: Que si es invierno, el agua debe estar heladísima.
Y: No tonto no al mar de verdad, me voy a arriesgar, a ver que pasa…
X: Te juro que no se… que te valla bien, para variar me deja con la frase en
la boca.

martes, 31 de julio de 2007

hablando de...

Miraba la locura de otro sueño que no tiene mucha explicación lógica y mis ideas iban desde el mismos echo de que extraño bañarme en el mar con lo frío que es, hasta que cuando salgo con alguien de pronto no se ver que mis afectos son desiguales ya sea porque el me mira con otros ojos o porque yo no veo que con que ojos me ve.

Así que entre mis ideas sobre el mundo creí pertinente pedir ayuda, y si la ayuda vino a mi, entre frases simples y directas escuche una de las pocas verdad des que no me gusta escuchar, soy una niña para tomarme las cosas del corazón, los amores y también las relaciones de pareja, una niña que a mis años no me puedo dar el lujo de ser y una niña que debería haber sacado en limpio parte de las artes y desastres de una vida rodeada de muchos, con poco tiempo para meditarlo todo y que ahora esta recién tomando el cuerpo necesario para ser realmente una vida para mi.

Debería quizá releer el pasaje en que no deje una posibilidad sin probar, o quizá solo recordar que depuse de eso el dolor de cabeza iba a quien puede ser el padre y no en que al fin estoy libre de todos ellos. O tal vez debería tomar en cuenta que para variar una mirada mía vale las mil cosas que suelo escuchar, o que de pronto no puedo pretender echarle la culpa a la residencia por olvidarme de todo lo malo que ocurrió entre mi ir y venir de mis relaciones personales.

Extraño a Marcelo mi mejor amigo, quien siempre sabía leerme entre líneas y decirme como apuntar mis dudas a una respuesta mas simple y real, extraño salir de una lado a otro sin preocuparme a quien veré, porque nadie te conoce en la capital. Extraño estar en mi pieza la tarde entera bordando y dejando correr mis pensamientos mientras que el mundo loco gira mas rápido de lo que percibo.Quizás sea realmente que no he aprendido todo, como yo trato de cómbenseme, y tal vez es necesario salir un poco del cascaron cuando se esta en casa, aprender a admitir que alguien le gustas es tanto o mas complicado que decidir si ese alguien te gusta a ti.

Quizá estoy demasiado acostumbrada a involucrarme porque el quiere, y no porque yo quiero y para variar me esta jugando una mala pasada. O simplemente no quiero admitir nada de lo anterior porque eso significa releer mi vida que creía conocer bien. El caso es que tengo un minito solo un minuto más y ese vale la pena que lo viva con intensidad, respeto y conciencia, así que los dejo, tengo que tomar un libro pesado que esta en mi corazón para empezar a dilucidar cosas que no respondo todavía…
Macarena

martes, 24 de julio de 2007

Factor X

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara
Incredulidad o quizá falta de credibilidad, la verdad no se.. . una de dos, o simplemente la tercera, la que excluye todo, no tengo entendimiento del tema.. . Veamos, tengo para variar un simple dilema de proceder, que para variar me deja entre mis inquietudes una variante que no contemplo, el factor X, o mejor conocido como existencialista. Desde que empecé a retomar mis conflictos para hacer de ellos un desarrollo mas racional y entender porque a veces repito el patrón, he aprendido a cambiar mi actitud frente a ciertos temas, crecer entre mis cosas y modificar mis irremediables dilemas de siempre por cosas mas remediables y mas simples, pero estoy en jaque, entre mi cordura y lo que ralla en la locura, porque otra vez se presentan los temas esparcidos entre dolores antiguos, que no tiene solución y de los que desconozco su exacta cauda, y dolores nuevos que simplemente son quejas de la incomprensión de los ya mencionados.
Claro si fuera mi cabeza la que hay que analizar, estaría mas cercana a la respuesta, sólo que este es el dilema de otra persona, que simplemente me atañe porque creo ser la reacción química que hace enfurecer y provoca los clásicos síntomas de estrés, mal humor, mala disponibilidad, etc. Si, como si no me tolerara, y esto no es algo que yo simplemente crea, es un hecho que se repite tanto en el tiempo que simplemente tengo que asumir, la parte que me conflictua es que no se que mas hacer…
Lo intente.. . creo que todo, desde no escuchar, hasta no responder, pasando por intentar entender algo hasta llegar a simplemente reaccionar, y en ningún caso he logrado nada, absolutamente nada.. . otra vez parada sobre lo mismo, un incierto estado anímico y un sin fin de preguntas, sin respuesta sencilla o clara, ente las que mas se repite en mi cabeza, ¿Como puede alguien tener esa clase de sentimientos?, y es que de verdad no creo concebible en un ser humano ese tipo de sentimientos, increíblemente cierto todo esto me atañen a mi, el tercero cree que mi factor X los tiene… lamento desilusionar a todos, pero no tengo esos sentimientos, mis dudas existencialistas casi todas con respuestas creadas previo análisis exhaustivo de mi misma, conversaciones con amigos y análisis de una amiga psicóloga, declaran que no soy de odios o de amores irremediables, no soy de furias paridas ni de fuegos insolubles, yo soy de de miedos guardados, de dudas existencialistas, de sentimientos racionados, de amores y de desamores analizados, escritos y vueltos a analizar, de simple desinterés o indiferencia, de verdad creo que el peor insulto para un ser amado es no amarlo mas.
Si lo se esa es mi opinión, pero en serio, que creen que es peor no amar más al otro o darle mi odio, si mi odio en definitiva significaría que aún lo amo solo que con malos sentimientos, y no amarlo, significa que no te importa mas, y eso es mas fuerte creo yo, que cualquier otro sentimiento, la indiferencia… pero repito mi inquietud, ¿como es posible que tenga ese tipo de sentimientos?… será que él otro los tiene y por eso los cree reales, o es que el factor X de esta otra persona simplemente cree que la vida es una novela mal escrita con ir y venir de locuras, irracionalidades y sobretodo sentimientos fuertes ocultos en los trozos o alguna patraña semejante de novela poco desarrollada y muy justificada en lo malo de las personas…

No, no comprendo, así como no comprendo a la gente que no llega a consenso para superar un conflicto, así como no comprendo a la gente que hecha en cara todo, así como no comprendo la falta de seriedad cuando se requiere o la falta de humor. Si, se supone que todos vamos crecido para algún lado, y yo creo que crecer significa conocerse mejor, así como dice el dicho “Saber tus defectos te hace mas fuerte”, porque cuando reconoces tus defectos eres capas de admitir los y por ende protegerte de ellos, asumir que uno puede mejorar porque se conoce mejor, ósea pedir disculpas cuando eso sea necesario y escuchar con agrado los halagos… y si es posible que lo que yo creo lo vean otros, entonces estoy en la razón, no es probable que yo tenga sentimientos como los que se me atañen… porque definitivamente los sabría míos… no entiendo, sigo sin entender, porque si creo conocerme y es cierto me cuestiono muchísimo a mi misma, no sería posible entonces que simplemente no sean míos, sino de la otra persona?

miércoles, 11 de julio de 2007

Tres

Se irguió contemplando la escena, que parecía sacada de alguna novela de ficción del tipo “sostente que ahora se volverá todo al retroceder”. Solo que no ocurrió nada, sus manos se extendieron a la ventana sin que ella notara que comenzaba a acercarse a ella, y golpeo el vidrio con fuerza gritando su propio nombre. Sintió las manos fuertes de alguien sostenerla, no vio su rostro ni supo cual era el aroma que la envolvía, solo escuchaba las frase “¿Qué pasa… amor dime qué pasa?”, y despertó en sus brazos, desnuda mirando por la ventana, no supo que decirle exactamente, miro la verdad del frente para cerciorarse que no fuera real que no hubiera estado allí besando a nadie.

Al amanecer ya no tenía sueño, sus manos estaban enlazadas a los brazos que la rodeaban, más para evitar que se volviera a levantar sonámbula, que para demostrarle amor. Cuándo a el lo venció el sueño, ella se libero de los brazos y se vistió, comenzó a caminar por la casa, estaba desconcertada, algo de lo que había soñado repetía de lo que ya había vivido antes, y no le gustaba esa sensación de que el destino tomaba posesión del presente, para ella su destino tenía que ser armado por ella misma, por sus decisiones, pero si se apoderaba de todo trataría a toda costa de revertir la situación… sentada en la sala trataba de meditar, cuando dio con la clave.

Él se levando soñoliento, no tenía claro en que minuto se había levantado ella, pero sabía que lo estaría esperando con el desayuno listo, era su acostumbre preparar el desayuno con café recién colado y pan hecho por ella, que sinceramente era mil veces mejor que el de la panadería de la equina, y así llego al living donde ella tenía armado su desayuno. La miraba como simples, con cariño y sueño, mezclada con la duda como hace para tener todo, cuando noto algo extraño en sus movimientos, no supo si preguntar o esperar a que ella le contara que ocurría.

Pasaba el desayuno en ese silencio ansioso de hablar, pero no se decían nada, el pan estaba especialmente rico esa mañana, y los ojos de ella estaban más cansados que de costumbre. La mañana comenzó a aclarar cuando ellos aun sentados en su mesa de día sábado comían su desayuno. Lo miro a los ojos y sonrió por primera vez en un largo tiempo. “Tenemos que hablar” dijo ella mientras bebía a sorbos cortitos el café recién colado, que hervía. “Tengo que contarte algo importante, y solo te pido que me dejes hablar hasta el final antes de hacer algún comentario.”

El asintió con la cabeza, le costaba entender las frases que comenzaban con: “Tenemos que…”, en su fuero interno siempre cría que serían el comienzo de la ruptura, pero ella salía de la estadística, era tan diferente, así que trato de calmar al el gusano de la tripa que salto en ese minuto y la mirada de ansia comenzó a ser de miedo. “Tengo que confesarte algo’ comenzó lentamente-… soy bruja…- se apresuro a terminar la frase.” Así sentados frente a frente, ella comenzó a explicar toda una verdad que el desconocía, mientras las palabras formaban frases aisladas que explicaban cosas que el se había venido preguntad desde hacía mucho tiempo y adquirían esa especia de certeza justificada de cómo no lo vi antes, o lo sabía, llego a cree incluso que todo era demasiado claro para que no lo viera.

“Cuando nos conocimos venia de la casa de una clienta, que esperaba que le dijera si pareja le era infiel, la pareja en cuestión no le era infiel, pero ella si lo era. Y para variar me toco convencerla de que tomara una decisión sobre su presente, porque su pasado estaba lleno de contradicciones que probablemente la harían sufrir mucho en el futuro… a eso me dedico en mis tiempos libres, y por eso cuando llego tarde no tengo ganas de hablar, me da miedo que algo de lo que a otros le ocurra provoque esa irremediable ruptura entre nosotros, aunque debo confesar que eres el único que ha pasado todas las adversidades y me hace feliz… en fin, no sabe mucha gente este secreto… casi siempre me conocen bajo el seudónimo de la bruja y ya, no saben mi nombre, ni donde vivo, lo que hago para ganarme la vida, y jamás me saludarían en la calle si me en contratar, el pacto es de guardar el secreto, que obviamente cuentan a solo un par de amigas que terminan llamándome y en fin sigue el siclo… creo que ya lo dije todo…”

Tenía la mitad de pan en las manos, con tres mascadas y la expresión de incredulidad que le hacían decirse a si mismo “Ahora si que la supiste hacer una bruja, que sabe de brujería?... tanto como de magia, tanto como de sueños, como de mentes, como de mil cosas que no se si quiero saber…”
Te entiendo, le respondió ella al silencio que había entre ambos, aunque algo alcanzaba a entender de sus pensamientos, no solía ver su mente, le gustaba respetar su espacio, así sorprenderse con sus cosas y no sentir que era algo obvio…

El la miro serio, dejo el pan en el plato y se levanto, aunque el miedo lo invadía acercándose a ella, la abrazo con una fuerza extraña que luchaba internamente por no dejarse asustar por el miedo a la palabra bruja y la convicción de que esta era su mujer, la que amaba, la única que quería amar en el mundo. “Te quiero” le dijo en su oído…

domingo, 8 de julio de 2007

Dos

Tomo impulso y corrió a el y pegando una pequeño saltando para caer en sus brazos, tenía la alegría a flor de piel y entre medio de las vueltas que el daba con ella en sus brazos despego nuevamente cerrando los ojos y dejándose llevar por la embriagadora sensación que hace unos segundos había comenzado a sentir, y sus pensamientos se tornaron calidos, con la idea de estar en medio de una arboleda llena de hojas esta vez haciendo el amor en medio del crepitar de los árboles y el crujir de las hojas secas a su alrededor... y abrió los ojos, el cemento y los edificios la trajeron de regreso al presente, no sabía donde era ese lugar pero si se repetía era importante, si se sentía tan cómoda en el era más trascendental de lo que podía admitir y lo mejor era esperar a que se develara el echo que la hacía llegar hasta el.

De regreso en casa, con el tazón de café en las manos, la contemplo hablarle, mirando sus labios, sus manos, sus movimientos. Las palabras flotaban en el aire y el simplemente estaba tranquilo había tomado una decisión, que los unía para siempre. Ella se quedo dormida, estaba exhausta… en sus mansos encontró un trozo de papel, una figura se lo entregaba antes de partir una loca carrera por el sendero frente a ella, su mirada de alegría se confundía con el miedo de que los hallaran en pleno campo, y sin saber como corría en dirección opuesta, tenia que llegar antes de que se enteraran de su salida… un enorme silencio se interrumpió cuando despertó casi sin aire, respiraba agitada, y se levanto para ir a la pieza, por alguna razón tomo se detuvo a mirar por la ventana, y en la vereda del frente vio algo que la descoloco, la figura de una mujer y una hombre besándose, la primera impresión cedió al entendimiento de que en la ventana estaba ella y un hombre no su amado, ni siquiera algún conocido, un hombre que ella besaba apasionadamente, con la locura del amor prohibido.

viernes, 6 de julio de 2007

Uno

La lluvia caía en su cara, y no le importaba estaba dichosa como si de pronto ya no hubiera nada mas que hacer… reír... tendió sus brazos hacia le cielo y mirando la luna que se asomaba entre nubes y pego un grito, sentía como la adrenalina hacia efecto en sus músculos cansados y la satisfacción de que al fin había cerrado un capitulo largo, complicado y difícil de comprender. Tomo el impulso y corrió por la calle riendo sola, mirando al cielo, sintiéndose libre de verdad, como si su paseo fuera por el sendero de una arboleda vieja, repleta de hojas que amortiguaban el agua y al final del camino le dijeran en los ojos verdes de ese hombre que amaba aquí te espero.

Abrió los ojos, ya le había pasado antes, estar en un lugar y ver recuerdos que no eran de ella o de ahora o del lugar en que estaba. Siempre que estuviera sola, podía pensar en ellos, darles la vuelta, ver que era lo que la unía a ese recuerdo... solo que desde hace un tiempo no estaba sola y como era de suponer a pesar del impacto del recuerdo debía volver a la realidad lo más rápido posible, recupero su sonrisa y lo miro a los ojos sonriendo, lo miro desde la distancia.

En el correr por la calle se habían distanciado y ahora de frente la contemplaba sonriéndole. La primera vez que estuvo junto a ella le pareció extraña, ahora que la conocía podía entenderla, mirarla y saber que estaban juntos, hacer mil cosas y reírse de los problemas por que de algún modo todo estaba tragicomedia que los había estado rondando desde que se vieron hacía casi un año los había unido y echo mas fuertes.

domingo, 17 de junio de 2007

Su mano

Extendió la mano, desplegando sus brazos a cada lado, sus hombros se relajaron y volvió a serenarse, tenía que caminar para pensar en algo diferente, quería estar lejos de sus malos augurios que rondaban sus neuronas. Hacia días que no podía mirar el sol, sin recordar ese minuto en que todo se desvanecía, le extrañaba desde sus entrañas como si le faltara un órgano vital. Los ojos cubiertos por las gafas y sus pasos largos con firmeza, sentía que a sus manos la falta de la suya, y la inevítale sensación de tenerlas cubiertas, el agua que los había rodeado, el agua que le había llevado lejos, el agua y abrió los ojos...estaba en la mitad del camino a casa y volvía su memoria a esos minitos, tan intensos... sentía el corazón latir a mil...

Hola!... saludo alguien desde el otro al lado de la calle, quien sería, quiso saber, solo unos segundos después la tuvo al frente, hablando de mil cosas, parecía ser amiga de un amigo, conocida de alguien, el caso es que hablo de todo incluso de ella misma. La bilis se le subía por el estomago y sentía como el primer impulso era correr, pero sostuvo la mirada, continuo la conversación y se retiro después de que la mujer le dijo adiós, no antes.
Corrió por el parque, camino en el centro, volvió a mirar el agua del río y de pronto escucho las bocinas de los bomberos, pasar muy cerca. La brisa marcaba el rumbo de los carros y el grito de una mujer, revelaba que ahora el reloj marcaría el tiempo al revés, todos tratarían de enterarse cuando ocurrió todo, como ocurrió todo, y quien provoco todo, en ese instante presiso... el reloj volvería a detenerse en ese minuto mil veces, para quienes intentaran descubrir la realidad de los hechos.
La maleta en la puerta, el dinero ya estaba arreglado con la casera quien revisaba las cañerías, el baño, la puerta y recibía las copias de las llaves del departamento. El taxi, el aeropuerto... el tiquete y la azafata que recibía los boletos para España, volvería a casa, un poco más cansada, un poco más vieja y segura de que no había dejado nada pendiente en Chile, ni siquiera un hombre a quien recrimiar. Mientras el avión despegaba, sus ojos se cerraron y lo vio por otro largo instante, sus rizos negros, su mirada de pánico su mano mojada... el agua fría.
Necesita algo señar?, pregunto una mujer de cabellos caoba y sonrisa afable, negó con la cabeza y volvió a mirar por la ventana mientras, por el alto parlante se escuchaba la voz del capitán “Próximo destino...”.