martes, 25 de febrero de 2014

Recuerda sonreír

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara

Silencio, calma, esa que le incomoda y poco sueño, tenía las manos en el rostro, porque no quería ver su figura frente al espejo, no le gustaba lo que veía, ojos cansados, mirada perdida, facciones contraídas por el dolor y un cuerpo que distaba del que ella recordaba… que pasó con aquellos tiempos en que se miraba sin pudor vestida y desnuda?
Claro eso fue en otro tiempo, uno pasado, uno casi olvidado.

El silencio… todo en calma, esa calma que no le gustaba ni un poquito. Volvió a la cama y se trató de quedar dormida, pero no lo conseguía… que paso con las noches que apenas tocaba la almohada se dormía?... si son de ese tiempo… tiempo en que no importaba si había corrido una maratón o solo había estado sentada frente a la TV, solo se dormía… Ahora su mente estaba llena de fantasmas, sus sueños eran pálidos recuerdos y no era capaz ni de predecir su propia desgracia, como fue a llegar a este punto… si fue la vida, o debería decir fueron las decisiones que asumió en su vida, las que la alejaron de las tardes de risas con puras cosas absurdas y sin sentido, de las cartas eternas y con significado, de las miradas alegres al caminar y de la compañía… porque eso era lo que más extrañaba, la compañía de otros, la gracia de saber que había alguien más independiente de que ese alguien estuviera ocupado en sus propias cosas.

Se durmió y no despertó más, sus manos estaban relajadas sobre su pecho, parecía entregada a la muerte con más calma que cuando se había enfermado hace dos años atrás, parecía complacida porque al fin se iba, claro que se olvidaba de que yo estaba aquí, que yo la quería ver una vez más para despedirme de ella que para retenerla en este presente.

La lleve a su tumba con la sensación de que faltaba tanto por contar, quería saber tantas cosas, quería sus respuestas, pero ya no las tendría… la tarde de su entierro, había una multitud, todos los que alguna vez la conocieron o estuvieron con ella la recordaban por sus chistes y animo de vivir, era tanta gente que estoy seguro le habría gustado, la mirada de todos era de pena, mientras que ella bajaba a la tierra y entonces… entonces me dio miedo, quise abrazarla otra vez, me caí al suelo y alguien me sostuvo, lloraba con tanta rabia… porque se fue sin verme… porque no la alcancé a verla una vez más… que tiene de malo querer estar con mi mamá?

Desperté en mi cama, mi abuela me llevó un té con azúcar, que aunque saber nunca me ha gustado, me dijo que debía tomar, así que lo hice. Mi hermana me abrazó cuando me vio despierto, ‘lo lamento’ susurró a mi oído, ella tampoco había alcanzado a llegar, la miro y sonrío, le extiendo un trozo de papel que había encontrado esa mañana junto al velador de su cama, la nota escueta que nuestra madre dejaba, solo decía “recuerda sonreír.”, y sus iniciales mas abajo, mire a mi hermana en silencio, ella solo lloró. La tarde fue dura, hasta que una de las tantas personas que la conocieron comenzó a hablar como lo hacía ella a veces, de cosas triviales y relevantes, con ese ánimo y seriedad que se rompía por una broma o alguna cosa más seria y con un ritmo de voz suave y nos hizo olvida que no estaba con nosotros mientras hablaba.

lunes, 24 de febrero de 2014

Justo hoy

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara

Las estrellas en el firmamento hacían bella una noche cálida, sus manos rodando su cintura, sus ojos clavados en el cielo y la risa involuntaria de la alegría espontanea, sus pensamientos en el momento sin orden o alguna razón era alegres y luego volteo a mirarlo, a dejarse besar por él, a dejarse seducir sin interrupciones, la desnudo y ella no opuso resistencia, lo beso con intensidad y se dejó arrastrar a la cama y la locura.
Si en algún momento se sentía libre, sin ruidos en la cabeza y sin complicaciones era cuando se unía a él, de alguna manera dejarlo entrar y volverla una mujer amada hacía desaparecer todo a su alrededor, cosa que no le había pasado jamás en la vida… hasta que llegó él.
Despertó desnuda y sin vergüenza junto a él, despertó sintiendo que el mundo había dejado de girar más rápido de lo que ella podía entender, para volver a sentir ese propósito que alguna vez sintió ella tenía, había soñado tantas veces con él, con conocerlo, con verlo, que tenerlo frente a ella parecía simplemente otro sueño, tardó varios minutos en reaccionar, estaba allí…
Lo miro dormir y después de un segundo lo vio esperar, seguía sin creer que fuera posible, ver al hombre con el que soñó reír en el parque, con el que soñó hablar por horas… y hablaron por horas, caminaron juntos por el parque, rieron hasta que le dolió la guata de tanto reír.
Volver a su casa y dejarlo fue tan extraño como cuando se topó con él y no se separaron más… la sensación de que dejaba un pedazo de sí misma partir a otro rumbo la descoloco tanto que no puedo evitar estar triste, no puedo evitar querer volver corriendo a él, aunque no lo encontrara, pese a que se repetía en su mente la frase “este no es el último minuto de tu vida sigue adelante”, le costó seguir caminando a la parada de buces.
Llego a casa, saludo a su madre, hablo con sus hermanas y comió algo, espero que sonara el teléfono después de las seis, pero no sonó. Luego de las nueve se dio por vencida y se fue a dormir, tenía que despertar temprano, por eso cuando paso junto a la tv y vio una imagen conocida, sintió algo que se derrumbaba en su interior, volvió sus pasos y se quedó para frente a la tv sin poder creer lo que veía… lloro sin control por horas, lloro sin hablar sin explicarle a su madre que quien estaba allí frente a ella era el chico que le presentaría al día siguiente con quien llevaba tres meses saliendo, a quien… no pudo decirlo ni en su propia mente.
Después de que sus hermanas dedujeran lo que ocurría, llamaron a la mejor amiga y entre las cuatro la llevaron a la cama y la hicieron dormir, todas pendientes de que podría hacer, pero ella no quería hacer nada nunca más… el mundo se había detenido completamente para ella.
La mañana pasó lentamente, entre visitas y amigas que iban y venían con detalles, cariño y compañía, pero nadie sin saber que hacer exactamente. Hasta que su mamá tomo el mando y la obligo a bañarse, a vestirse y salir, porque según le dijo, se arrepentiría el resto de su vida si no se despedía de él correctamente, aunque para ella era algo absurdo despedirse… el no podía estar muerto, esto era una broma del destino, una burla… o no?
Camino por el pasto con la sensación de que se le hundían los pies y que se le quedaba el corazón rígido en cada respiración, o así me lo explicó a mi más tarde. Llegaron sus padres, sus amigos y todos la miraron con cariño, todos la conocían, todos habían oído hablar del amor de la vida que había encontrado por error en una esquina justo cuando paro a mirar la luz roja, a quien detuvo de ser atropellada porque miraba al cielo en vez de al frente… todos sabían de ella aunque ella no los conociera y todos la abrazaron antes de partir y dejar que el féretro bajara a la tierra.

“Justo hoy mamá- dijo ella con lágrimas en los ojos-, justo hoy se suponía que te lo iba a presentar…. Bueno no de este modo- trato de sonreír entre lágrimas- mamá, te presento al amor de mi vida.”


Su madre la abrazó y ella solo se limitó a llorar, justo en ese minuto comenzó a llover, ella sonrió y miro al cielo con la sensación de que era el quien le decía que lloraba por ella también.

En resumen... calma

Tenía la cabeza en otro lado, las piernas algo adoloridas y la sensación de que estaba atrasada, así que cuando llegue al trabajo después andar cerca de treinta minutos en la bicicleta, me acordé que no traía  mi notebook, lo olvidé en casa… Uf! y ya tenía listo el texto que iba a publicar hoy…

Francamente no me importa publicarlo después, es solo que había estado leyéndolo y reescribiéndolo anoche cuando aún tenía en mi cabeza todo la información de cómo me sentía al respecto y que quería compartir, creo que ahora cuando llegue a casa lo leeré y volveré a quitar información o editar algunas partes…

Qué pasó?… en resumen, el sábado después de una tarde sin luz por un tema que no entendí al telefonista de chiclera, salí en bici a un Starbucks cerca de la casa a escribir y tomar un café con torta, volví temprano cuando me cansé de escribir sobre la vida de Maura la protagonista de la última parte de la saga vida y me fui a juntar con mi amiga Frances a un pub-disco que muy originalmente tiene el mismo nombre de la calle donde está, el Constitución.

El carrete fue divertido, la noche agradable y los detalles como dije, ya los publicaré, así que… ha eso después de llegar a casa, lavar el resto de la ropa que no había podido lavar porque no hubo luz el sábado, lavar platos, ordenar y comer algo me fui a la pieza donde comenzó a escribir, esperando que el escribir me sacara del sistema la sensación que tenía y por alguna razón no lo conseguía, escribí cuatro hojas… mucho no, luego me levanté para descolgar algo de ropa, colgar lo que faltaba y secar los platos casi secos, volví a escribir y nada… me quedé dormida tarde, y no mis sueños fueron extraños, me desperté después de cada uno.

Hoy hacía frío en la mañana y cuando me levanté de la cama me tome todo el tiempo del mundo para hacer mis cosas, por eso cuando me di cuenta que llegue con cinco minutos de atraso no me preocupó… la mañana de mil cosas, escribir robándose tiempo al tiempo y reírme con los comentarios de mis compañero de trabajo que suelen ser más entradores de lo que me interesa responderles, no me quito la sensación que arrastro desde ayer.

Como no tengo claro todavía porque me relajó tanto su compañía o porque no me molesté en poner limites  a esta persona que jamás había visto en mi vida y es más debo admitir me gusto dejar que esa persona despreocupada, espontanea y que de verdad no se ata a nada fuera quien me relajara el domingo.

El día continúa y aunque no sé cuándo va a desaparecer esta sensación, debo agregar que la verdad no me molesta del todo, es como si me hubieran puesto un freno a mi lado acelerado, para dar paso a una suerte calma, me pregunto si eso era lo que estaba buscando el sábado? o si fue el universo quien conspiró para que todo sucediera?.


miércoles, 19 de febrero de 2014

en transito

Comencé a soñar otra vez, ahora cosas extrañamente lógicas y cotidianas mezcladas con las cosas que me pasan en el día, extraño el tiempo en que predecía mi futuro, porque aun que era algo inquietante, me agradaba saber que en algún momento ocurriría algo que soñaba y me ponía alerta para no cometer los errores de esos sueños… pero entre el completo desconectarme del trabajo y volver a algo similar a la rutina, nada en mi listado de prioridades en el día se repite, así que creo que por eso mis sueños se volvieron algo psicodélicos.
Estaba buscando y encontré una respuesta a mis conflictos, voy a publicar y vender una historia, no tengo idea como me va a ir con ella, porque es una de las pocas historias que nunca he publicado en ninguna parte porque mientras las escribía se volvió tan tangible y vivida que parecía que cada personaje actuaba frente a mí para que yo supiera cómo reaccionarían y que esperaban de la vida, en ella hay historias irreales de un mundo con dos soles y cuatro lunas, hay cosas que imaginé de mi realidad perfecta y amores que sin ser del todo comprensibles son parte de lo que he aprendido puede suceder en esta vida, como volverse madre cuando nunca se espera y a amar al hijo, o tener una relación casi perfecta para todos que en realidad no es tal porque los que están en ella no se conocen ni de asomo, pero confían lo suficiente para sostener la relación.
Entre mis aventuras por el mundo, los miedos a lo desconocido y lo creencia en lo trascendental, ocurre una suerte de paralelo donde todo se plasma en la historia como si se tratara de una realidad paralela a la mía, en la que a la protagonista le ocurre lo más insospechado y sobrevive, porque al fin eso siento que me ha ocurrido logro sobrevivir a todo, aunque en el camino queden algunas heridas.

Así que decidí publicar oficialmente mi historia, me ha tocado leer mucho, repasar los personajes y hacer un mapa conceptual para no enredarme en el proceso, creo que lo voy a anexar… para que el lector tampoco se pierda y es… como decirlo, es como si estuviera enamorada tengo en la guata una mezcla de miedo y orgullo, tengo miedo al rechazo total… y a la fama ni hablar, le tengo más miedo, por deje a un lado la idea de lo irremediable y solo trabajo en los detalles para terminar mi libro y publicarlo pronto… ya veo que me da tanto miedo que no lo hago… 

jueves, 13 de febrero de 2014

Anécdota

La playa, el sol sobre mi piel, las marcas del bronceado, la paz de sentir el agua mientas floto en la piscina y la alegría de ver que mi hijo aprende de un minuto a otro a nadar, o la tranquilidad de una mañana lejos de capital y su fastidio por el calor, por la intolerancia de su gente y por la falta de lo que sea que los altera, afecta y confunde.

En este paraíso mi imaginación vuela hacia paraísos terrestres y sueños nuevos, así que escribía la saga y para variar estaba él entre mis pensamientos, ahora no porque lo hubiera soñado, pensado o hiciera algo particular, sino que porque mientras escribo pongo música y puse la opción de que las canciones saltaran de un lado a otro aleatorio y su música la que había olvidado estaba en mi pc apareció… claro no saque todo de el de mi vida, porque simplemente lo olvidé y en eso sucede algo simplemente extraño la marcha nupcial en jazz… si ese contrapunto algo egocéntrico que sólo a mí me sucede en la vida y que me que me hace reír.


La vida nos juntó y nosotros nos apartamos, cosa loca para quien cree que cuando el destino quiere, el universo entero conspira y que en más de una ocasión ha vivido cosas increíbles siguiendo esa política de vida y se ha salvado incluso de la paraplejia gracias a hacer caso creyendo en ese detalle del destino y el universo… bueno será, era lo correcto aunque ya ni recuerdo porque. 

En fin, me reí tanto que me dolieron las mandíbulas y ahora estoy más relajada terminando la quinta parte de este último texto.

jueves, 30 de enero de 2014

Mi vida (p2)

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara


Parte 2

“Hazme tuya, tómame, has lo que sueñas, deja de hablar.”

Se despertó sobresaltada, se levantó y se fue por un vaso de agua, se miró en el espejo.

“Que rayos me está pasando?... otro de esos sueños extraños y la sensación de que alguien la miraba. Porque no poder ser normal? Que tiene de malo querer una vida sin estas cosas…”- pensaba con hastío de todo mientras que caminaba con el baso en la mano. Porque no puedo ser normal…”

No quería alegar, pero lo hacía, no quería saber nada y sabía casi todo, o por lo menos eso le decía su madre, su hermano fascinado con el lado “B” de la realidad aprendiendo a hacer magia y a manejar los elementos a su alrededor, el gran secreto de que podría inmortal y el miedo a no saber cómo manejarlo, la tenían durmiendo a saltos, sin darse cuenta pensó en Julián, todos sus líos empezaban y terminaban con él… quien era realmente Julián?, porque se había quedado en la vida de ellos pese a todas las vueltas que él había dado para que sus padres se quedaran juntos? Su madre decía que él la había amado, pero como amas a una persona y la dejas a un lado para que se quede el resto de su vida viviendo con un… clon… aunque no creía que fueran realmente clones, las fotos de esa época de juventud de sus padres así lo demostraba, ambos eran tremendamente parecidos, salvo que uno era vampiro, había vivido cientos de años y el otro era un pariente distante que por alguna razón del destino era físicamente igual al primero.

Miro otra vez su cama y no quiso meterse en ella, se quedó junto al marco de la puerta y de pronto estaba pensando en Federic, en sus ojos, en la sensación de su mano tomándola la suya, en sus pasos para mecerla como niña y cuando abrió los ojos, él estaba allí.

“UF! Porque te aparece así?”- le dijo sobresaltada
“Porque estabas pensando en mí, creí que querías verme.”- respondió el sonriendo y su corazón de ella dio un vuelco extraño.
“Siempre eres así con todas las chicas.”- le dijo intentado seguir molesta.
“No hay ninguna otra mujer que me interese.”- dijo él tan sinceramente, que ella no pudo seguir molesta con él.
“Parece extraño, eres guapo.”- dijo mirándolo mientra se sentaba en la cama y el se sentaba junto a ella.
“No podría haber otra chica, siempre has sido tú, desde que era un bebe.”- le dijo con dulzura.
“Eso sonó mal… entre pedofilia y morbo…”- dijo a modo crítico.
“No era esa la intención.”- respondió serio.
“Cuál es tu intención?”- pregunto ahora que se había dado cuenta que él estaba serio y que quería ver su sonrrisa.
“Acercarme a ti.”- le dijo seriamente, mirando atentamente cómo se atoraba con el agua.

Después de recuperar el aliento, lo miró extrañada, era como si lo conociera de toda la vida, era como si el supiera mejor que ella que esperaba hacer, la distancia prudente para no alejarla de golpe, las palabras sinceras y la manera en que esperaba que ella reaccionara, sin prisa…

“Que soñaste hoy?”- dijo él, rompiendo el silencio.
“Yo que soñé yo?- el esperó en silencio-… fue algo extraño, una escena de otro tiempo, una pareja, ella le decía que consumaran su amor, él la abrazaba y besaba con fuerza como si la vida se le fuera en ello., pero ella estaba asustada y desperté.”
“Como era ella?”- dijo intrigado, aunque ella apenas y lo noto.
“Era como yo, pero no era yo… había un reflejo donde la veía y no era mi cara, tenía el pelo más claro y los ojos color avellana el rostro más redondo, además en sus manos tenían anillos grandes, parecía una persona importante…”- dijo recordando como el otro se abalanzaba y la besaba.
“A quién besaba?”- dijo el serio.

Lo miro seria, esto ya parecía interrogatorio, que más daba el sueño, era otro más dentro de la noche, el quinto?... pero él estaba serio esperando que respondiera y ella lo miro a los ojos y se perdió en ellos.

“A ti.”-respondió como hipnotizada.
“Entonces hablas de mi mujer.”- dijo él algo mas tranquilo.
“Como puedes estar seguro de quien era la persona a la que veía?”- dijo contrariada volviendo en si misma.

“Cuando aún era humano, hace muchos siglos ya, cuando la vida no se medía en base al tiempo o los años,  yo amé a una mejer, ella era de clase alta y de influencia, mientras que yo era un individuo corriente, que salvo mi atractivo físico, nada era importante. Ella me amaba y quiso que su padre me aceptara, pero su padre no acepto la unión y me echo lejos de ella, estaba destrozado, una noche mientras vagaba por un campo lejos de todo lo que conocía y llorando su ausencia, tratando de morir para no sentir esa angustia, conocí a mi padre, un hombre que parecía tener la cura para mi dolor, no necesito convencerme de volverme vampiro fui yo quien le rogó durante días, lo deje alimentarse de mí, lo deje vestirme y llevarme a donde quisiera. Cuando volví a verla yo era un hombre de mundo aunque en realidad solo habían pasado unos meses, un gran hombre me había apadrinado y su padre quiso ofrecérmela, pero mi padre la rechazó dijo que solo aceptaría la unión si ella estaba de acuerdo, en esos tiempo la palabra de una mujer no valía nada, solo la de los hombres pero su padre accedió a lo que el mio pedía, pero yo tenía miedo así que esa noche fui  a escondidas a buscar, deseaba ver sus ojos y tener sus manos entre las mías, la encontré llorando junto a su cama, creyó que era el producto de su imaginación hasta que me acerque suficiente y le limpie las lágrimas y cuando eso ocurrió, la besé con fuerza como si la vida se me fuera en besarla en sostenerla entre mis manos, en amarla, ella se asustó mucho, termino tratando de alejarme y yo no cedí la despoje de sus ropas y ella asustada por mi fuerza comenzó a llorar, cuando me di cuenta de que mi pasión iba más rápido que ella, me alejé, pero para entonces ella estaba tan asustada que se alejó de mi me miró con ira y cuando al día siguiente le pregunto su padre si quería ser mi esposa, negó con la cabeza sin decir una sola palabra, nunca más volvió a aceptar que me le acercara, unos años más tarde la casaron con un príncipe, aunque no alcanzó a sobrevivir a su primer embarazo, supe que fue una mujer feliz y sus más cercanos siempre dijeron que hablaba de un joven que amo y que nunca olvidó… recuerdo que le rogué a mi padre que me volviera vampiro, pero él se negó por completo hasta que supimos que ella había muerto.”

Terminó de hablar y ella no sabía cómo seguir hablando con él, este era un hombre completo, con penas con alegrías, que podría hacer ella por él? Y de pronto se dio cuenta de algo extraño.

“Crees en la reencarnación?”-dijo a media voz.
“Si, he visto muchas veces repetirse a las almas, cuanto más viejo te haces, más eres capaz de reconocer las almas que se van repitiendo y aunque pasen siglos sin que vuelvan a nacer, sé que volverán, por eso te esperé…”-dijo dejando la frase en el aire mientras que ella se acostaba en la cama.
“Me esperaste… eso suena muy extraño-dio tapándose con el cobertor-… vas a quedarte con migo?”- dijo con los ojos cerrados, para evitar ruborizarse por la pregunta.
“Quieres que lo haga? Me puedo ir a la otra dimensión si lo prefieres.”- respondió levantándose de la cama.
“La verdad prefiero saber que estas aquí y no que podrías estar espiando desde el otro lado, francamente no es agradable que lo hagas, me persigue que puedas verme en la ducha o algo así.”- dijo ella abriendo los ojos y mirándolo parado junto a ella.
“Te he visto mil veces en la ducha.”- respondió divertido.
“Ok… no quería saberlo…”- dijo ella cerrando los ojos y enrojeciendo completamente.
“¿Quieres que me quede?”- dijo el acostándose sobre las tapas.
“Sí.”- dijo ella acurrucándose entre las almohadas, estaba apoyada sobre su lado derecho y el se acomodó junto a ella.

Después de unos segundos se volvió a quedar dormida. Federic la miraba maravillado y algo inquieto, no recordaba la última vez que había dormido con una mujer que deseara de verdad, si bien cada diez años buscaba una vampiro con la que descargar su energía sexual, estar junto a ella era algo totalmente diferente. Trato de dormir pero no lo consiguió y cuando ella se quedó totalmente dormida él simplemente acarició su pelo, le hizo cariño toda la noche como siempre soñó cuidarla, rayaba el alba cuando ella despertó.

“Hola- dijo bostezando- estas despierto, creí que te dormirías en algún punto de la noche.”
“Los vampiros no dormirnos mucho con los años.”
“Quiero desayunar.”
“Que quieres desayunar yo te lo preparo.”
“Mmmm… no lo sé tengo que ver que hay en el refrigerador.”

Se levantó y sintió algo extraño, como si estuviera ebria, él la sostuvo entre sus brazos.

“Estas bien?”- dijo preocupado
“Eso creo… me maree solamente”- dijo ella algo avergonzada.
“Deja que te lleve”- pidió él.
“No quiero caminar.”- dijo seria.

Siguió tomándole el codo aunque para ella no era necesario, estaba cansada eso era todo, que más daba si eso la hacia frágil a sus ojos?... pero no dijo nada, Maura era así le gustaba saber que podía hacer las cosas por ella misma y Federic la conocía mejor que ella misma, así que ni siquiera intento convencerla de lo contrario.

Desayunaron juntos y se fueron a la cama con la bandeja del desayuno, así que mientras ella picoteaba el cereal, él leía el diario, mientras ella se acomodaba en sus piernas él le contaba las noticias más absurdas y se reían, mientras él la miraba volver a quedarse dormida, él se sentía en la gloria. Ella despertó una media hora más tarde, la bandeja no estaba y él estaba abrazándola de frente aunque mantenía una cierta distancia, ella se alejó por automático.

“Hola”- dijo él mirándola despertar y acercándola.
“Hola.”- dijo tratando de zafarse.
“Que vas a hacer hoy?”- le pregunto él.
“Hoy es sábado… no lo sé, quiero ir a la playa a bañarme un rato en el mar.”
“Vamos”- dijo divertido de tanto tira y empuja.
“Creí que tendrías algo que hacer…”- dijo quedándose quieta.
“Quieres estar sola?”- pregunto el acercándose más aún.
“No lo sé, esta semana ha sido muy fuerte… después la cena de ayer y hoy tu…”- le dijo apuntándolo mientras ella trataba de hacer espacio entre ellos.
“Te estoy invadiendo?”- dijo riendo.
“No es eso… no me molesta que estés aquí… como si me molesta Julián y su presencia… me enerva ese… vampiro, no tu eres diferente, pero tengo miedo…”- dijo mirando sus ojos y perdiéndose otra vez en ellos,.
“Mmm… el miedo es un indicador de algo… pero no tengo idea de a que le tienes miedo, te va a tocar explicármelo en detalle.”-dijo el dejando que ella finalmente se alejara de él.
“Es que me estoy acostumbrando a ti, a tu aroma, a tu presencia, al modo que me siendo cuando estas a mi alrededor, pero que pasa si te vas? O planeas quedarte? Por cuánto tiempo? Porque parece que me quieres y que estas interesado en mi hace tiempo, que me has estado acechando incluso… pero yo recién me vengo a enterar de todo esto hasta ahora y es… es raro, en realidad que no me moleste, pero no me pidas que no me dé miedo, es que no sé a qué atenerme contigo, no eres un chico al que este conociendo y no sé qué esperas de mí tampoco, esto también da miedo...”- dijo ella acercándose a él y dejando su cabeza apoyada en su cuello.
“Tienes razón pequeña Maura.”- dijo el abrazándola suavemente.
“No me digas pequeña”- dijo ella alejándose de golpe.

Federic comenzó a burlarse de ella y sin darse cuenta estaban peleando con almohadas y riendo a carcajadas, Maura olvidó que no lo conocía y Federic que ella tenía miedo. Cuando ella se dio cuenta de que está riendo con ganas de verdad, se calló sentada en la cama riendo y mirándolo sentarse frente a ella a una distancia prudente, ella simplemente se acercó hasta él y lo besó.

miércoles, 29 de enero de 2014

Mi Vida (parte 1)

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara

Estaba mirando la ventana y mi reflejo me asustó, mi cara estaba pálida, mis ojos ojerosos, no me veía bien, pero no me sentía mal. Después de estos días de revelaciones lo único que quería era volver a la calma. Mi mamá no paraba de llamar, quería saber si estaba bien, que se supone que le responda, que no? Como le digo que todo ha cambiado en mi vida después de su confesión? Como le explico a ella y a todo mundo que de pronto soy parte de una sociedad secreta, yo que quiero ser algún día conductora de TV…. Yo que quiero ser alguien en este mundo y que nunca entendí que mi madre mantuviera ese bajo perfil… tan fuera de lugar...

El teléfono y mi sonrisa a medias, mi hermano me dice que va a pasar por mi casa, estoy cansada de las visitas y solo quiero espacio para dejar mi ira se apodere del lugar hasta que se agote… por la ventana veo su auto estacionar junto a la vereda.

“Hola bella.”
“Hola, pequeño, te vez bien, me gusta ese color en ti.”
“Gracias, me lo regalo Julián hace unos días.”

Se me heló la sangre… Julián ese era el inicio de todos mis problemas…

“Que pasa, no me vas a invitar a tomar algo?”
“Te ofrecería algo pero quiero que te vallas.”
“Vamos Maura... ¿Qué pasa?”
“Es que no te das cuenta… en serio no te das cuenta que pasa?”
“Hermana, has hecho muchas cosas y has dicho más cosas contradictorias en los últimos cinco días, que en toda tu vida. Ahora quiero estar contigo, creo que necesitas que hablemos y eso quiero hacer.”
“Está bien, pasa, vamos a poner el agua a hervir.”

Aquiles toma asiento en la mesita de la cocina y me mira.

“Maura, alguna vez has pensado que habría sido de nuestras vidas si ellos nos hubieran dicho toda la verdad desde un comienzo?”
“Hermano, no lo he pensado… solo he pensado que hay mucho que podríamos haber hecho y que no haremos con todo esto.”
“Siempre te ha gustado enrollarte con tonteras. Maura, eres 50% inmortal, entiendes eso?”
“Si, lo entiendo y no me gusta.”
“Que rayos no te gusta? No envejecer? No poder vivir unos 100 años completamente joven?”
“No, no me gusta que nunca podre ser famosa, estudie periodismo Aquiles, quería hacer TV, quería ser corresponsal de guerra, quería… quería ser alguien que dejara una huella en esta tierra y ahora me voy a tener que conformar con ser alguien y ya.”
“Maura, vez el vaso medio vacío, como diría mamá, échale agua y te olvidas. Quien te dice que en unos años mas no puedas hacer algo, tal vez puedas ser corresponsal de guerra unos diez años antes de que la gente note que no envejeces y luego retirarte, dejar una huella como quieres, pero no morir en la gloria, sobrevivir a ella… no se te ha ocurrido que siempre los homenajes son post mortum, que pasa si a tu puedes cambiar esa condena de la TV?... aun puedes hacer mil cosas hermana, pero a ti te da con pegarte contra la pared porque no era tu plan, bien has otro y listo… adáptalo. Que tan complicado puede ser?...”

Mi hermano siguió hablando, pero lo cierto es que no lo escuchaba, algo de lo que me decía me ayudaba a pensar que en realidad no era tan malo todo y era claro que podría hacer mucho más de lo que esperaba si solo buscaba como hacerlo. El teléfono de casa me saco de mis ideas, Aquiles contesto, hablo algo animado y luego colgó.

“Nos invitan a salir los papas, dije que iríamos… porque vas también cierto?”
“Claro, dame unos minutos para arreglarme y voy.”
“Que quieres arreglar, eres bella hermana, deja la farándula para cuando haya que estar alerta, ahora vamos.”

Aquiles me tomo de la mano y me saco de casa, apenas y alcance a tomar mi bolso y en la puerta estaba Julián… ese Julián… porque cada vez que lo vía me provocaba una sensación de ira?

“Vamos?”
“Si, vamos.”

Mis padres estaban en el restaurant esperándonos, la mesa era para diez personas y aunque habíamos hecho cenas granes, entre mis primos y nosotros, lo cierto es que eran demasiados puestos para la pura familia.

“Maura- dijo mi mamá acercándose lentamente- que bueno que vienes, hoy es un día muy especial”.- me da un beso y me abraza suavemente, pero su energía me atraviesa, estaba contenta de verdad de verme así que le sonrió y me siento junto a mi papá.
“Hola pequeña”- mi papa me besa en la frente y sonríe.
“Todos están llegando- dice mi madre y de pronto tenía frente a mí a cuatro personas que no recocía del todo- siéntense donde gusten, espero que el viaje haya sigo agradable.”
“Claro cariño. Fue muy bueno.”- respondió una de las mujeres que no parecía ser mayor que yo.

Cuando todos estuvieron sentados en torno a la mesa, la sensación de que esto era conocido me invadió de pies a cabeza, Aquiles miraba a todos interesado, pero para mí ellos eran algo más que simples conocidos. El último en llegar fue Julián…

“Bueno, creo que lo mejor es que se presenten cada uno, los chicos no se acuerdan bien se ustedes… ha pasado mucho tiempo parece…”- la voz de mi madre era alegre, pero como sabía que yo los recordaba?...

“Mi nombre es Demeter- dijo uno levantándose de su asiento y haciendo una reverencia- ellos son mis hermanos.”
“Yo soy Odette”
“Yo soy Laila”- el modo en que dijo su nombre parecía cantarlo y me pareció algo tan familiar que no pude evitar sonreírle.
“Yo soy Federic”- dijo él y mi corazón salto en mi pecho, me miro y luego sonrió.
“Yo soy Maura”- dije a modo de saludo.
“Lo sabemos- respondió Julián- ahora me toca explicarles porque los conoces. Laila es mi creadora.”
“Y la mía- dijo mi mamá- ella fue quien me dio la vida que tenemos hoy, ella y sus hermanos.”
“Creo que lo están tomándolo mejor que yo cuando me entere de toda la verdad de los cinco.”- dijo mi papa bromeando.
“Creo que los recuerdo…”- dije sin siguiera darme cuenta en voz alta.

Después de unos veinte minutos de hablar, comencé a recordar algunos detalles, mi hermano se fue a sentar junto a Laila y Federic se sentó junto a mí y me tomo la mano.

“Como esta mi pequeña?”
“Ya no soy tu pequeña, ahora soy una mujer.”
“Nunca alcanzaras mi edad pequeña, siempre seré mucho mayor que tú, -respondió divertido- pero eso no me responde la pregunta: ¿Cómo estas?”
“Esto es tan raro… que no sé, bien creo.”
“Tus ojos están más tranquilos, en la tarde estuviste tan triste, que estuve a punto de atravesar a hablarte.”

Lo miré perpleja… de que me estaba hablando? Yo estuve sola toda la tarde y de pronto no hubo sonido alguno y mire a mi alrededor estamos solos, pero podía ver perfectamente a todos, como si estuviera mirando por el marco de una ventana o una puerta, ellos del otro lado… o algo así.
Me levanté de la silla asustada y esta se calló al suelo, pero nadie lo escucho, la mano de Federic estaba aferrada a la mía y en eso, mi mamá cruza la puerta y nos habla... me estoy volviéndome loca?

“Federic, mi hija está asustada, deja de jugar, ya tendrás tiempo para enseñarle estas cosas, ahora regresen.”
“¿Cómo lo supo?... ¿cómo?”
“Tu madre es telepatá.”
“Pero… ¿cómo?”
“Ella conoce el “otro lado”, que es como llamamos a esta dimensión. Quieres que te explique o quieres que regresemos?”
“Yo… no lo sé… es tan silencioso aquí.”
“Bien, hace años, creamos un acceso para tu madre a esta dimensión, aquí podemos movernos sin que nos vean y si volamos o hacemos algo que este fuera de las reglas no hay problemas, ella tuvo que entrenar mucho para poder desarrollar sus capacidades y proteger a tu familia, por eso conoce nuestro secretos… recuerdas que “aparecimos” rente a ustedes?
“Si… “
“Bien, veníamos de aquí, al cruzar al otro lado uno simplemente aparece en el lugar. Hace años tu cruzaste por error y nos llevaste a otra dimensión, una que no conocíamos y donde nosotros los vampiros no podríamos ver nada… así que tu madre te mantuvo alejada de todo esto por tu propia seguridad, si atravesabas sola, ella no sabía si podría ir a buscarte para traerte de regreso, porque solo tu podías llegar a ella… eras muy pequeña cuando decidió mantener el secreto.”
“Eso parece lógico… pero ella nos vio, como supo dónde estábamos?”
“No nos vio, nos sintió.”

Porque tenía que enterarme de tantas cosas en tan poco tiempo, mi cabeza estaba por estallar.

“Necesito un poco de aire”

Federic, tomo mi mano y la besó, su rose me pareció algo extrañamente tranquilizante. Luego volvimos a la realidad, mi hermano estaba riéndose con una anécdota que le contaba Laila, reía tan fuerte que me pareció extraño al comienzo y tarde unos segundos en adaptarme al sonido.

“Bien cenemos.”- dijo Odette y los platos aparecieron en la mesa.

Mi cabeza daba vueltas y mire a Federic con la sensación de que estaba por desmayarme. Cuando abrí los ojos estaba en la otra dimensión con el sosteniéndome en brazos.

“Clama, respira hondo.”- dijo mientras me abrazaba, no hacía el menos esfuerzo en tomarme en brazos y aunque no soy una chica grande, tampoco soy tan delgada…
“Gracias”- dije mientras miraba el suelo.
“Quieres que te baje?”
“No, sólo quiero saber porque no haces un esfuerzo por tomarme en brazos… es que pareciera que no pesara nada…”
“Porque para mí no pesas nada.”
“Eso sonó extraño.”
“Digo que para mí eres muy liviana.”
“¿Qué eres?”
“Soy vampiro.”

Mi cabeza comenzó a girar otra vez, no me agradaba decir que esto era lo que estaba pasando… pero eso fue lo que dijo y yo… por alguna razón no me dio miedo, solo algo de curiosidad.

“Bebes sangre humana?”
“No, no la necesito.”
“Como no la necesitas, alguna vez si la necesitaste?”
“Creo que necesitas tiempo para entender todo, así que ahora te diré que alguna vez sí y que gracias a Laila ya no es así. Laila nos cambió la vida a todos en realidad.”
“Pareces más joven que ella.”
“Ella es mi hermana menor, yo soy el mayor de los cuatro.”
“Todos son vampiros?”
“Si”


Cerré los ojos y apoye mi cabeza en su pecho, este hombre o vampiro tenía una presencia tan grata, que me deje llevar por el mientras me mecía y de pronto… sus labios se apoyaron en los míos y no sé por qué no pude resistirlo, todo parecía desaparecer junto a él… pero yo no soy así y mi corazón latía tan fuerte…

hazme dormir.

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara

A:            Tengo sueño
B:            duérmete
A:            No puedo…. Tengo insomnio
B:            como tienes insomnio si tienes sueños no parece algo natura.
A:            he… no lo sé, sólo sé que tengo sueño y que no me quedo dormida y que cuando quiero  dormirme, no puedo… así que me levanto tarde y con más sueño…
B:            En serio?, eso suena extraño, pero en ti nada es normal….
A:            Gracias… no se para que te hablo, siempre me dices cosas que me hacen sentir mal.
B:            No era mi intención… estas allí?
A:            No.
B:            Estas molesta?
A:            No.
B:            Te estas quedando dormida?
A:            Si, sigue hablando eso me hace dormir.
B:            Bueno, aunque no es muy halagador que me digas que me voz te hace dormir.
A:            No es tu voz... es la calma que me hace sentir, sigue hablando.

B:            Que quieres que te diga... ya te quedaste dormida… ahora yo no tengo sueño…

MGD

martes, 28 de enero de 2014

hablando cnn migo misma...

-         Para que aguardar a la melancolía si ya tengo claro que quiero?...
-         No lo sé, estoy agotada de todo
-         Pero algo bueno tiene que haber…
-         Siempre hay cosas buenas y malas, no es ese el tema.
-         Las cosas buenas te ayudan realmente.
-         Cuando estas en el punto en que estoy yo, lo bueno y lo malo pasa a segundo plano, lo único que puedes hacer es ver que quieres hacer para gobernar tu vida.
-         Suena triste, suena desesperanzado eso.
-         Como va a ser desesperanzado saber que gobiernas tu vida?
-         Por el tono que usas.
-         Que tono, es la realidad, no hay ningún tono en esto que te digo, salvo que quieras creer que estoy en depresión o en estado de euforia y le agregues un tono a todo esto, pero no tengo un tono triste, tengo un tono neutro, ya no tengo porque explicarme tanto, al final la que vive las consecuencias de todas mis decisiones soy yo.
-         Como cuando decidiste ser madre?
-         No podría haber vivido si tomaba otra opción, mi conciencia me habría hecho un estrago del que no sobrevivirá ni con pastillas.
-         Ósea que estás de acuerdo en que podrías haber tomado otra decisión?
-         No, para mi ser madre era la única decisión válida, por eso no quiero repetirme el plato con un papafrita.
-         Estas hablando de él otra vez. Creía que estaba atrás, superado…
-         Mmm yo también.
-         Bueno, decidiste ser madre y cambiaste el rumbo de tu vida. Te arrepientes?
-         No, no podría, tengo más de lo que merezco con mi hijo.
-         Incluso cuando las cosas se ponene difíciles con pequeño.
-         Si, incluso cuando estoy tratando de entender porque me hace pasar rabias, aun así tengo mas de lo que me merezco con mi hijo.
-         Fuiste mala hija?
-         Yo diría que fui inconsecuente, no mala, siempre quise mucho a mis padres, pero nunca lo demostré como era correcto y me ha costado años darme cuenta que ellos siempre estuvieron de algún modo en mi vida, aunque me sintiera sola y abandonada. Aún hoy me cuesta ser cariñosa, o amorosa con ellos, porque no me nace directamente.
-         Podrías decir que has cambiado.
-         No lo sé… en estos últimos seis años no he cambiado tanto como habría imaginado, solo adopte una decisión y seguir hacia adelante con lo que conllevara, estoy tranquila que todo lo que he logrado lo he logrado por mí misma.
-         Y si pudieras pedir un deseo, cuál sería?
-         Un deseo… a que te refieres.
-         Pedir algo que se haga realidad, ya sabes pedir un deseo…
-         Uf! Que complicado. Creo que pediría que mi hijo conociera a su padre…  o pediría tener el dinero que necesito para comprar el departamento que quiero y vivir más tranquila… pero no sé realmente si son buenos deseos, son cosas que van a pasar eventualmente y solo tengo que esforzarme por conseguirlas o procurarlas…
-         Poco egoísta… eso es bueno, aunque claro esta eso es porque no sabes cómo abordar la pregunta. Te lo pondré de otro modo, que sueñas con concretar qué crees imposible?
-         Ha poner mi tienda.
-         Ves hay un deseo que es para ti.
-         Si, supongo.
-         Vale, ahora que lo tienes, trata de concretarlos en tu mentes, como sería tu tienda, como se vería el aparador, que cosas venderías, como serían los adornos de tu tienda… imagínate entrando a ella en la mañana, como serían las boletas y las cosas que habrían en ella, que harías primero en la mañana… puedes imaginártelo.
-         Si… es realmente bello…
-         Bien reten esa imagen, nunca la olvides y recuerda esa es tu meta... no la pierdas entre esas decisiones que te da por tomar y que después solo asumen y te vuelven sombría.
-         Ok lo intentare.

domingo, 26 de enero de 2014

¿Por qué rayos dejo que me manipules?

Para cuando le dije lo que sentía, mi cabeza estaba fría y mis palabras no hablan de penas o de ira, hablaban de lo que realmente sentía con calma. Para ser muy honesta, aun no se porque demoré tanto en decirle lo que pasaba por mi cabeza cuando él se desaparecía, o lo que sentía cuando volvía a parecer, pero lo cierto es que me sentía manipulada y después de un par de días de su completa ausencia, me comenzaba a dar contra la pared, como tan tonta? para que me hago ilusiones de verdad?

Él tenía claro que yo lo quería, estoy buscando una relación y aun así se decidía a aparecer y luego a desaparecer, como si de un espejismo se tratara y cuando reaccionaba me preguntaba “Porque soy tan ingenua de creer algo que el jamás dijo?… tal vez como otras tantas veces simplemente actúo como estúpida, porque soy una mujer inteligente que se enamora como estúpida… o tal vez es simplemente la ilusión de que su regreso sea para quedarse y no para ser un breve encuentro…” y continuaban mis neuronas dándose contra la pared de mi cerebro reclamando que estaba triste cuándo como estarlo, todo fue producto de mi imaginación... 

Y mientras que el me escuchaba podía sentir su respiración y me daba la sensación de que trataba de buscar el ángulo para enojarse y no lo encontraría y tampoco lo encontraría, porque mi discurso nunca a punto a él, sino a mí, osea a como yo dejaba que las cosas sucedieran sin cuidar ni un segundo mi corazón y que la verdad es que la salida cliché de culpar a otro nunca francamente no es parte de lo que yo haría porque la responsable de hablarle y finalmente acceder a que apareciera era Yo, así que solo Yo podía evitar que sucedieran las cosas… él… él era el caso perdido que en mi imaginación quería creer me amaría como yo a él… y el silencio me comenzó a incomodar…

“Porque no dices nada?”
“Porque es primera vez que escucho esto y no me queda más que escuchar”

Me quedo en silencio y me doy cuenta que estoy como grabadora repitiendo lo mismos que le dije por texto… suspiro y le digo:

“No tengo nada más que decirte,”
“Bien”
“Bien, adiós.”- le respondo apurada.

Y cuelgo el teléfono antes de escuchar algo de su parte porque me duele que para él lo que le estaba diciendo no tuviera mucho sentido y me pidiera un ejemplo de cuando me había manipulado... y mi respuesta fue "eres mas inteligente que esto, analizalo tu, que tu conciencia te responda" y mientras me pregunto por centésima vez, como tan tonta de no haber dicho esto antes, de no entender que mientras que el venía por un pedazo de momento feliz o que se yo, Yo creía que estaba buscando el modo de volver con migo y no podía… o como tan tonta de seguir por tanto tiempo haciendo ensayo y error, para enterarme sin más preámbulos que el realidad era que él seguía en su parada de no querer nada porque no tiene “nada que ofrecer” (sus palabras textuales), y yo sigo sin entender que rayos significa esa frase y como se supone que uno aplique ese ofrecimiento en una relación…
Es claro que él aún no termina de conocerme, porque ya sabría que para mí las relaciones se construyen de apoco, son un modo de relacionarse y no un algo que hacer, y si fuera por ofrecer creo que siempre estaría en desventaja, tengo más carga que él en mi presente, partiendo porque soy madre soltera, tengo un hijo que quiere que me case a toda costa y vivo de allegada en la casa de una tía porque esta es la mejor manera de ahorrarme el arriendo de enero y febrero… así que lo único que puedo ofrecer es tiempo a hora no adecuadas como dice mi querida Shakira y a una relación basada en la distancia y los pocos momentos frente a frente que tengamos ya sea porque los procuramos o por la tecnología… algo muy parecido a lo que ya veníamos repitiendo los últimos dos meses… y nada más… no le puedo ofrecer paseos en el parque a las 4 pm del sábado, ni salidas los viernes a tomar una copa, ni menos una relación completa… porque solo puedo darle un trozo de mi tiempo, pero por alguna razón para él, es él quien no tienen nada que ofrecer, y Yo me pregunto y lo vivido qué?
Bueno, si para mí lo vivido fue lo único que podía ofrecer y era exactamente lo que yo esperaba y no necesito más…. Porque rayos sale con una frase tan cliché? Claro porque como mujer inteligente a ratos olvide mostrarle que era inteligente y profunda, así que no tiene idea que puedo creer que su discurso es cliché, aunque la frase lo sea.

Así que me meto a la cama sin sueño, porque aunque me estaba quedando dormida cuando llamo, ahora no tengo sueño y mi cabeza comienza a dar vueltas, mis recuerdos de él son algo que me llena de pena y aunque no quiero estoy triste, cierro los ojos y trato de dormir, pero estoy triste y abro los ojos con un manotazo de mi hijo que está a mi lado y lo miro dormir… por dios que es lindo mi hijo, es agradable, conversador, es inteligente y de verdad espero que nunca tenga mis líos emocionales con el género que decida amar, porque de verdad no es agradable llegar un día a darte cuenta que alguien a quien le dijiste: “no vuelvas si no es para quedarte”, aproveche esta frase a su favor y regrese para irse, o regrese un día y te diga que te quiere y desaparezca tres semanas, para reaparecer admitir que te extraña todos los días y luego desaparecer otra vez, sin llamadas, sin contestar ni tus mensajes… no, seriamente no es…


Me quedo dormida con la sensación de que esto tenía que pasar y mejor ahora que después, me duermo recordando que es divertido como los hombres no olvidan las relaciones y las mujeres las reconstruimos con personas diferentes y usando un mejor modelo siempre que inician una relación, porque aprendemos de los errores mientras que ellos, no se porque siempre esperan que seamos las brujas malas del oeste en algún punto, y me repito que tengo que empezar a ser más inteligente y no dejarme afectar tanto por lo que no puedo evitar, ya llegara alguien a quien amar y acepte mis problemas, entienda mis faces sin interpretarlas o modificaras y respete mis dichos, y no los tuerza a su favor.