lunes, 9 de febrero de 2015

Salir del caos, entrar al mundo real...te tengo que olvidar...

Sacármelo de la cabeza es tan difícil, que hoy decidí que voy a tener que vivir con su versión en tamaño neurona en mi cabeza, y digo tamaño neurona porque es el dentro de mi cabeza, su recuerdo juega a recordármelo y a traerme las preguntas sobre si es o no justo lo que estoy haciendo… y no digo que tenga la respuesta a cada una de las inquietudes que su versión me plantea durante el día, pero si es cierto que tengo que dejar de alargar lo inevitable, porque al final sé que es mejor que empiece a olvidarlo ahora que aún tengo fuerza de voluntad y entereza para no hacerme pedazos con la realidad, que en un tiempo más cuando el invierno me ponga más sensible de lo que me agrada admitir y tenga que vérmelas con su miniatura y mis falta de respuesta a las inquietudes de hoy no va a ser tan difícil hacerlo a un lado, hacer mis tareas dejando que su miniatura aparezca en casa detalle del día y simplemente seguir.

Porque lo he pensado tanto, como lo he intentado dejar de pensar y al final la respuesta es terrible, no puedo sacarlo de mi cabeza a voluntad, así que dejémoslo en que no se puede ser víctima de alguien que usa el silencio como respuesta y uno escoge ponerle significado, y que mi política de que la vida se encarga de poner sobre la balanza las cosas, es la que espero que haga lo suyo en él, porque es más agradable dejarle todo a esa fuerza misteriosa que ayuda cuando menos lo queramos, que proponerme hacer algo a favor o encontrar, si sé que mi conciencia me va a criticar de principio a fin y no me va a dejar dormir bien por las noches.

Cierro los ojos, me duele y no ha bajado la intensidad de este dolor, me siento mal por hacer esto de este modo, me molesta no haberle dicho a la cara “se acabó”, pero que saco con eso? Una respuesta de su parte?, ya me queda claro que no va a ser así. Que cada oportunidad que tuvo de decirme algo se fue a sus excusas de siempre en las que era yo la que “generaba estas cosas” –sus palabras no las mías.

Cierro los ojos en la noche y trato de dejarlo ir, sus manos aparecen en recuerdos y las alejo, sus ojos me buscan en la oscuridad y le pido que se retire de mi sueño, mientras mis pensamientos giran en torno a los próximos cambios, el aparece preguntándome “Estas segura?” y por un segundo miro su fantasma frente a mí y luego recuerdo que ya no le tengo que dar explicaciones.

Miro el camino en la mañana, miro los autos y pedaleo sin pensar en nada, pedaleo queriendo llegar a la luna para conseguir mis sueños. Para el medio día cuando me falta el ánimo, cuando quiero irme a otro lado porque estoy agotada, su recuerdo me dice “buscaste otro trabajo?” porque se lo había prometido… iba a buscar otro trabajo, para no quejarme más del que tengo… miro su figura desaparecer mientras mis manos siguen tipiando lo que tengo que ingresar en oficina de partes y cuando estoy terminando el día miércoles, controlo el impulso de llamarlo para avisarle que estaré en casa de mis papas, controlo mis manos para no hacer una estupidez y retroceder todo lo avanzado.

Lo cierto es que tal vez nunca lo olvide, la vida quiso que fuera el comienzo de mi segunda parte en relaciones emocionales y aunque con el volví a ser alegre, volví a reír a carcajadas y volví a sentirme mujer, soy yo quien ahora lo está dejando ir, soy yo quien quiere una relación entera como dicen ahora una relación 24/7, que dure lo que dure, pero que no esté condenada a terminar antes de siquiera haber dado el primer paso juntos, soy yo quien quiere más para mí y fue él quien no fue capaz darme más que esos momentos, ese pedazo con bordes definidos y si derecho a pedir más.


Regreso al presente y miro la hora, es tan tarde quisiera correr a sus brazos, si solo supieran que son solo míos… me auto censuro y sonrió a mi reflejo, estoy más delgada aun… parece que me hubiera encogido en estos días… vamos hay que seguir adelante.

domingo, 8 de febrero de 2015

Hiper molesta.

Mientras intentaba hacer que mis pensamientos se calmaran, porque estaba harta, solo pude llorar. Hablar con mi hermana no ayudo en nada y para cuando mi jefa volvió a hablar conmigo yo era un total desastre. La verdad todo me tenía superada, desde la situación en la que tengo cero valor para mis jefes, hasta que me hicieran siempre a un lado aprovechando que no alego y simplemente hago las cosas.

Me había sentado junto a mi jefa porque de verdad quería entender cómo es que a otros les dan oportunidades y cosas que a mí me niegan simplemente, antes de terminar tan harta que le ofrecí mi renuncia… La vuelta de la esquina entre el escándalo y la locura temporal se apoderaron de mi razonamiento y no es que me tome a la ligera mi situación, es que estoy colapsada al punto que mi organismo gatillo una enfermedad auto inmune porque simplemente he dejado que me sobre carguen de trabajo sin decir nada, porque valoro el equipo y mi sueldo, así como la estabilidad económica que tengo, pero lamentablemente, valorar todo eso no hace que me sienta menos abusada laboralmente y menos valorada al minuto de sacar cuentas sobre mi desempeño.

Mi hipertiroidismo así como cualquier enfermedad auto inmune, es la respuesta de mi cuerpo a los factores externos y tiende a auto atacarse simplemente, para ser más precisos me duele el cuero entero literalmente, la mitad de la semana, no duermo, no como bien, no mantengo peso, no logro concentrarme en casi nada, y mi presión sube al punto que me hace sentir mal, mi organismo está en guerra consigo mismo, loco? No algo completamente normal en esta vida moderna.

Como les decía algunas veces a mis padres, tengo la sensación de que mi organismo está en estado de “huida”, que es un estado primario que se activaba cuando te ves en peligro y tienes que huir, piensas más rápido, tu cuerpo bombea adrenalina para que corras más rápido de lo que podrías hacer regularmente y no sientes cansancio alguno, porque tienes que huir, tienes que salvar la vida, el depredador viene por ti y tu instinto te hace salir corriendo para evitar tu muerte… Claro que ese instinto primario de huida, no sirve de mucho en este tiempo moderno, en el que los depredadores no andan libremente por las calles y las emociones las debes manejar de modo más analítico, pero aun así pueden activarse los estados primarios, claro que el más conocido es el estress, ese instinto que se relaciona con la caza, en que los humanos buscaban la presa o estaban de camino a atraparla, en ese estado de estress primario, el humano podía recorrer largas distancias sin comer, dormir, o hacer sus necesidades, ese estress era beneficioso para conseguir su objetivo “comida”… hoy en día ese insisto es casi inútil, no hay que cazar, no es necesario huir y sobre todo nuestras necesidades básicas están cubiertas, lo que hace que olvidemos la herencia recibida de los ancestros homo sapiens… nuestros instintos primitivos nos suelen causar más estragos de lo que quisiéramos admitir.

Y en eso, en eso me enfurecí, cosa que es algo relativa del hipertiroidismo, perder la paciencia y enojarse con mayor facilidad, me molesté y trate de no irme de madre mientras hablaba con mi jefa y le decía que ya era suficiente, me molesté porque me siento pisoteada, mal… y créame, he tenido muchos trabajo, en muchos lugares diferentes y jamás había llegado a este punto, en el que en serio sintiera que no vale la pena ir al trabajo, que no vale la pena el sueldo y que no importa lo que haga estoy siempre a prueba, como si nunca fuera suficiente, ni los tres años, ni las mil cosas que he hecho… nada… miré a mi jefa y ella me pregunta si estoy más tranquila… tranquilidad esa es la palabra, no tengo tranquilidad en mi trabajo, no importa si estoy haciendo las cosas bien o mal, no tengo tranquilidad… qué más da?… nada, simplemente no voy a tener jamás tranquilidad, que frustrante.

Mire la situación cuando salía de la oficina y me sentí mal, porque de verdad pareciera que arme una pataleta y que por eso me hicieron caso… pero es que no ven lo que me están haciendo? No ven que es un abuso que me carguen con responsabilidades de otros dos cargos?, no ven que deberían velar por el buen desempeño de sus trabajadores? Que tratar bien, así como hacer bien las cosas no es gratis? Que tener todo para todos, surtido, completo y sin errores es un esfuerzo consiente? No ven nada?

Me senté y volví a llamar a mi hermana, quien me decía que debía respirar profundo, que debía hacer las cosas que pensaba pero no perder la calma, y seguía sintiendo que estaba contra la pared, que hace rato me tienen agotada y que ahora exploté, que tal vez mi jefa no se merecía mi escándalo, pero que en serio es absolutamente irónico lo que están haciendo, casi inequívocamente están diciendo: no nos importas, nada de lo que hagas nos importa, nada de lo que puedas hacer ni bien ni mal, tu trabajo es prescindible, y al mismo tiempo, nadie puede hacer lo que tú haces, no tienes reemplazo, no hay quien pueda ocupar tu lugar….


Llegué a casa agotada, con la cabeza a punto de estallar, blanca como papel, sin hambre y pensando, porque rayos tengo que aguantar tantas cosas? El futuro de mi hijo no está en tener una mamá así de agotada, el futuro de mi pequeña familia no puede ser tan inevitablemente agobiante, con la incertidumbre de que otra vez me van a pisotear, o a sobre cargar de trabajo, o a obligar a tener que estar entre una y una hora y media extra, sólo para cubrir una parte de lo que solicitan…. No, me niego a seguir así… voy a buscar otro trabajo y va a ser no solo mejor remunerado que este,  va a ser un mucho mejor ambiente laboral, porque en serio ya es hora de que mi vida vuelva a la calma que merece y voy a dejar de sentirme culpable de querer salir de ese lugar de trabajo, porque no vale la pena quebrarse la cabeza para volver a foja cero todas las semanas, a criticas, chismes y malas expectativas siempre, esto es suficiente..

martes, 3 de febrero de 2015

Salir del caos, entrar al mundo real... Tic tac...

Tic tac… tic tac… escucho el reloj de pulsera mientras trato de concentrarme en pegar las cajas que compre para vender chocolates y galletas. Tic tac… rayos porque el tiempo pasa tan lentamente cuando estoy triste?

La mirada en la caja esta quedó mejor, no se marcó el borde y está bien pegada, esto de ser autocritica me hace ser perfeccionista al punto que me exaspera un error, aunque tengo claro que no debería ser así de exagerada, pero lo soy… Exagero todo, así como mi imaginación vuela y lo creo planeando un viaje para venir hasta mi puerta, pero todo se desarma cuando recuerdo que él no es como otros, como el que era capaz de pasarme la cera en las piernas para no perder un segundo junto a mí, o el que era capaz de estar todo el día diciéndome lo feliz que era solo por estar tomado de mi mano… “Si es cursi –me repito sola en voz alta- que cursi te has puesto, deja a los otros en el pasado, recuerda que por algo los dejaste, aunque ahora no te acuerdes de lo que hizo que no funcionara“

El Che aparece entre medio de la historia después de un año y medio sin tener idea en que parte del mundo anda, hablamos…  y para mi sorpresa sigue siendo el irreverente que me hace reír, el hombre capaz de decirme las verdades más absolutas y sacarme una carcajada… ¿por qué terminamos hace ocho años? Ha verdad, porque él es cinco años más chico que yo y sentía que yo era para algo serio, eso lo incomodaba, porque se proyectaba pero no quería hacerlo porque tenía 19 años, si hace ocho años un hombre se complicó porque sentía que era para cosas serias y hoy otro no me toma ni de apunte, que ironía. 

Me pregunto qué pasaría, si él Che supiera que el papá de mi hijo, es ocho años más menor que yo?… y de repente me acuerdo del barco, el vaivén del suelo, el caminar con ese vaivén constante, las veces que sentada en la cama junto al padre de mi hijo me pregunté porque no veía un futuro para nosotros y las palabras en su voz grave y suave sobre las cosas que extrañaba de casa, las que extrañaba de su vida en tierra, como si todo se tratara de un pasado distante, cuando la verdad era que solo llevaba seis meses en el barco él y yo tres, esa intensidad de la vida, esa mezcla de reality y libertad infinitas, donde afloraba la personalidad tal cual su naturaleza y me preguntaba porque yo parecía tan cuerda en ese mundo de locos….

Tic tac…. Volver al presente, me quito el reloj mejor, estoy demasiado cansada para pelear contra mi cerebro que me tiene entre el presente y la melancolía, al final no me molesta estar triste, me molesta esta sensación de que no puedo hacer nada más y el dolor, detesto ser vulnerable y si enfermarme implica tomar todo mi auto control para no gritar de la rabia, este dolor que no tiene un punto en específico, que no se subsana con analgésicos y no que no puedo evitar sentir, es más desesperante aun…


Tic tac, el reloj está en mis manos, miro sin ver nada en particular, pensando que el vendrá hasta mi puerta, aunque no sé qué objetivo tendría eso ya… miro mi reloj es de colores suaves, de flores azules y rosas, ¿Cuánto tiempo más va a tener que pasar para que se me pase esta mezcla de pena y desazón? ¿Cuándo voy a poder decir no más! Para salir adelante y sonreír sin pena… Cuánto?


Han pasado horas, las estrellas me recuerdan que debería estar dormida, el frio entra por la ventana abierta y mis ojos están fijo en la tele, tengo que dejar de pensar… en algún minuto tengo que dejar de pensar, no se trata de odiarlo, sino de dejarlo ir, de dejarlo desaparecer del presente como él quiso, después de todo fue él quien desapareció…. Tengo que dejar de creer que va a ocurrir un imposible, que va a venir a decirme que me ama, desesperado porque se da cuenta que me ha herido, rogando que no lo olvide… Tengo que dejar de pensar… Tic tac… suena el reloj que olvide dejar en otro lado y me doy cuenta que mientras más lo intento más pienso en él… Tic tac… Tic tac… Incansable tic tac…

lunes, 2 de febrero de 2015

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara

Las manos enlazadas, la mirada en el frente… escucho una canción que ayuda  a seguir “hasta el fin del mundo”- Aleks Syntek.

Camino sin animo, pero con paso firme, que tengo que hacer?, seguir caminando, no pienses. Llego a un cruce, la gente mira al frente y no me doy cuenta cuando tengo que arrancar de dos hombres y una mujer que se agarran a golpes antes de la entrada al paradero, gente reclama porque los carabinero no hacen nada, otras porque la violencia atrae más violencia, el revuelo se dispersa en una especie de serenidad que da más miedo que calma. Ayer estaba pensando lo peligroso que es esta parte de la ciudad y como se supone que tengo que hacer las cosas para cambiarme de casa, deje todo a un lado porque aunque no quisiera, pensar tanto me revuelve las ideas.

Saco el celular, sé que me lo podrían quitar de las manos, pero no me importa, quiero dejar de escuchar la canción que viene… “Te soñé” - Aleks Syntek… no es lo que quiero escuchar ahora, no quiero recordarlo, no quiero pensar en él y de verdad me iría caminando hasta la casa si no fuera porque es realmente peligroso, mis ideas van y vienen, como dijo mi compañera ¿Por qué no te aviso?... miro por la ventana, la arquitectura clásica en ruinas me hace pensar en que alguna vez este barrio fue bello, pero de eso tiempo, que la gente que vivió quiso este lugar, porque yo no lo quiero?

Entro a casa en silencio, el olor a encierro y calor me reciben, quiero echarme en la cama y dormir hasta mañana, pero entes me preparo algo de comer, mi cama suele atraparme, su aroma me envuelve y es como si estuviera aquí… por qué no te aviso? Tomo las sabanas y las echo a lavar.
Se acabó -pienso determinada-, no quiero saber nada más de él…

Pero no es cierto, espero que hable, que escriba algo, pero no lo hace. Mi cabeza esta al tope máximo de su capacidad de aguante, mejor me duermo, pensar no me hace mejor. Despierto sola, despierto extrañando a mi hijo, despierto pensando que no quiero estar más aquí, que quisiera esta en otro lado, en casa de mi abuela, debería haber tomado un bus ayer, hoy estaría en la playa disfrutando del mar, sola pero relajada con el agua fría… pongo música, armo un desayuno y trato de pensar que hacer hoy… pero no quiero hacer nada… que rabia esta sensación, yo soy mucho más activa, es solo… es solo… parece que hace mil años que no soy como era, activa, dinámica, risueña, jovial, cuando fue la última vez que me reí toda la tarde?...
Cierro los ojos, no puedo evitarlo, un arranque de energía me hace ordenar todo, y cuando me doy cuenta son las cinco de la tarde… tomo los cuadernos de Ceala y vuelvo al punto de trascripción de ayer, pero no consigo entender nada, pongo a Sans para escribir, así que me pongo audífonos y la canción que caiga, estoy más tranquila mis dedos se mueven rápido por el teclado, estoy enfrascada en un párrafo y llama mi mamá, mi hijo se ríe… me siento mejor de ánimo, vale ya voy a lograr sacar de mi cabeza las dudas, pero algo de lo que dice mi mamá me lo recuerda… rayos estábamos tan bien… “A contratiempo”-Ana Toroja, es la canción que empieza a sonar, rayos esto no es bueno…
Recuerdo una conversación con mi hermana pequeña:

"No es bueno que la banda sonora de tu vida, sea tan melancólica hermana, lo único que vas a atraer a tu vida son cosas melancólicas."


Cierro los ojos, de verdad quisiera llorar… porque me duele tanto su indiferencia? Su ausencia es algo tan difícil de soportar, su indiferencia me hace pensar que de verdad no tiene real interés en mi… pero si es así para que viene a mi casa? No quiero pensar más, no quiero saber nada más… “Corazón Partido”- Alejandro Sanz, me hace reír… ok de verdad esto es deprimente, tal vez sea hora de hacer algo.

Sali del caos entrar al mundo real, qué va a pasar?

Me duele, me duele… debería dejar de pensar y hacer más cosas para poder salir de este estado… pero es que es tan fuerte como me duele y no puedo evitar querer llorar o gritar… porque fui tan irremediablemente inconsecuente? Que acaso no me he dicho mil veces ya que debo cuidar el corazón?... porque mi cabeza sabe las cosas, y mis acciones no? Por qué?
Quise salir arrancando antes de siquiera hablarle, quise hacerme la tonta a la sensación de absurdo desazón… apagué el celular incluso toda la tarde antes de hablar, porque se me revuelve todo al tratar de decirle algo de lo que está pasando por mi cabeza… quien soy yo para decirle nada, para pedirle nada, si fui yo la que lo ha dejado hacer y deshacer…
Mareada con la misma rabia que me da tener que decirle que lo que está haciendo me duele… porque debería ser obvio que me está hiriendo y la certeza de que la mente de un hombre no atina a entender las mismas cosas que la de una mujer, asumo que antes de decir esto me duele hay que explicar lo que pasa… y mi rabia me ciega, como rayos un adulto no sabe lo que está haciendo? O es que lo sabe y espera este resultado? Y mientras mi cabeza ronda la pregunta es que soy tan ingenua que no veo lo obvio? O es que estoy pensando más de la cuenta y sacando conclusiones?… me siento en la cama. Odio las conclusiones de una sola parte de la historia… así que la verdad. Miro al frente, bien veamos la verdad y parto explicándole la verdad... mi verdad…
“… alguna vez te dije que tenía miedo de dejarme llevar más allá de un cierto punto… bien era exactamente por cosas como esta… (explico mi reclamo simple) … y me duele… sabes que lo más absurdo es que no te culpo a ti sino a mí por dejarte entrar en mi vida… “
Me detengo un minuto y me pregunto si esto va a doler más de lo que me duele lo que ya está sucediendo, y es que me duele tanto que no creo que pueda ser peor, al final siempre supe que si esto seguía era porque yo procuraba que continuara obviando los desaires, la constante lejanía y de repente no me doy ni cuenta y estoy diciéndole lo que pienso sin filtrar nada…
“… en serio no me merezco esto, algún día ponte sobre tus dos pies y en serio mira cómo se ven las cosas desde acá y si serías capaz de estar contigo del modo que yo he sido contigo… si podrías querer tanto a otro que te ignora o simplemente no tienes idea que piensa…”
Lo envió y me doy cuenta que duele más… rayos podría llorar, pero no quiero, sostengo mis lágrimas porque estoy sola y sola puedo creer que soy fuerte y que lo que duele pronto pasará, aunque no sé cómo sostener mi ánimo, veo la película y trato de no pensar más, pero mi imaginación no va con mi intención de salir del tema, debería dejar de quererlo y si ya lo amo? No, no puedo, es que no debo?, ¿cómo se supone que uno deje de querer a otro sin que duela? Deberían haber clases para que uno no sea una total estúpida frente a un hombre, o es que no fui estúpida?, fui incapaz de cuidar mi corazón y mientras más iba queriendo a este hombre más lo dejaba ir y venir sin compromiso, sin certezas y lo más absurdo sin siquiera procurar un futuro juntos, todo era momentos instantes juntos… sin minuto de realidad, nada de esto que sucede entre nosotros podría haber pasado si fuera realista, si cerrara los ojos a todo lo que el significa y viera lo que me estaba haciendo a mi misma… atrás quedo la versión de mí que era capaz de cuidarse, la que era capaz de cortar una relación cuando esta era dañina… la que fue capaz de tener una relación con un hombre y tener plena conciencia de que tendría termino, atrás quedo esa versión más realista, esa que cuando quedo embarazada hiso lo correcto y termino viviendo las consecuencias con plena conciencia de que no podría haber hecho otra cosa, porque sería incapaz de vivir con las consecuencias de un aborto o de mantener al margen al padre de la criatura…
Si la maternidad me ha cambiado, ahora veo a otro y lo trato de cuidar, como cuando vi sus ojos cansados y me pregunté si no sería capaz de cuidarlo… quererlo y desearlo, vino más tarde... porque soy incapaz de dejar de preocuparme por él, o que su presencia frente a mi tiene un efecto hipnótico que no consigue nadie más y de verdad quisiera tener un buen argumento para olvidarlo, pero hasta ahora nada… mi cabeza esta revuelta, mis sentimientos a flor de piel, quisiera llorar a mares... odiarlo... pero francamente no puedo... que rayos se supone que puedo hacer ahora... cerré los ojos y me quedé dormida a las 5 de la mañana, con la tv prendida...

martes, 27 de enero de 2015

Escapando...

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara

Las ideas revueltas, así he definido mi incapacidad de decidir algo de estos días. Mientras más trato de pensar más se me revuelven las emociones y sensaciones, tengo entre angustia, alegría y rabia, quiero llorar y no puedo, quiero sacar fuera lo que siento y francamente no tengo idea que es lo que siento.

Mientras que mi historia me repite constantemente que puedo hacer las cosas mejor, mi conciencia me recuerda los errores que he cometido, las fallas, las dificultades y quisiera decir que no es para tanto pero cuando el error afecta a un crio, la conciencia no te deja en paz… como va a afectar todo esto a pequeño?... como puedo ser madre en medio de este desastre y tratar de ser consecuente? Cómo? alguien que me diga, porque mientras más vueltas le doy a todo este asunto más se me revuelven los sentimientos, más me duele no saber cómo evitar consecuencias desastrosas, más… más me preocupa hacerlo todo mal.

Así que para distraerme bailo, canto e incluso escribo, aunque no tengo tiempo para casi nada, robo segundos al día para desahogarme y vivir en ese mundo fabuloso de cuatro soles y una mujer que después de perseguir un imposible concreta un sueño solo para darse cuenta que en realidad nunca había visto la magnitud de su sueño, la realidad de siete diferentes ciudades donde vera lo mejor y lo peor de su propio pueblo, donde aprenderá a ser líder, gobernar y ser mujer… pero aun así llega la noche y mi realidad me atrapa, me desvela, me distrae del descanso para recordarme que tengo que tomar una decisión, una que no quiero tomar, no por ahora.


Para las tres de la mañana de ayer, entiendo que de verdad omitir mi eminente desajuste emocional, implica desconocer que tengo pánico a cometer errores grandes, porque los últimos no fueron terribles pero fueron fuertes las consecuencias y me regresa a la parte de la historia en que en serio quisiera creer que mi libertad es más contundente, que no depende de la buena voluntad de nadie ni nada y que saldré adelante pase el lio que pase… al final del día no puedo contar con nadie, ni marido imaginario, ni banco mundial de prestamos indefinidos y sin intereses… mi cabeza da vueltas... quiero dejar de pensar, quiero soñar con las cinco lunas de Ceala, con sus soles y su influencia en la vida, quiero... dejar de pensar, sólo quier escapar.

viernes, 12 de diciembre de 2014

el pichón

Por qué a veces es tan difícil acordarse de las cosas que nos motivan a solo seguir adelante?…

Creo que he estado corriendo para demasiados lados sin detenerme a ver que siento o que me pasa y justo hoy me detuvo la naturaleza para mostrarme el lado triste de la supervivencia, un pajarito nuevo, un pichón de zorzal estaba en el suelo, un pichón que no sabe volar se había caído del nido.
Cuando pasé no pude detenerme, cuando volví a verlo… mi cabeza me detuvo, mis sentidos de madre me conmovieron y mi conciencia me reclamo que no importa llegar tarde, si se hace algo bueno, pero no pude hacer nada bueno, o debo decir que no alcancé a hacer nada… como dijo el chico que me ayudo al verme frente al pajarito tratando de sacarlo del camino: “hay que dejar que la naturaleza haga su trabajo.”

Y las lágrimas rodaron sin control mientras me lanzaba a tratar de olvidar lo que había visto, el pajarito estaba mal herido, ambas alas rotas, su postura era de un pequeño asustado, probablemente esperaba morir y en su espera se hundía su cabeza en su cuerpo. La imagen me pareció tan conmovedora que me detuve, aunque no tenía tiempo para nada… me detuve y trate de ayudarlo… pero no pude y las lágrimas me anegaron los ojos otra vez...  corría rumbo a la oficina el viento sumaba mis oídos, trate de recuperar el tiempo corriendo en la bici, corriendo para olvidar lo que había visto.

Llame a mi madre y me contesto mi papá, trate de hablar pero mis palabras eran retazos de lo que pensaba, que entre ir pendiente del camino, dejar mi lado sensible a un lado y parar de llorar solo fue algo así como “se calló un pajarito nuevo… papa se va a morir… papá porque pasan estas cosas?... no puedo parar de llorar”…

Bueno entre su consuelo, su palabras no me ayudaban mucho así que trate de no pensar mas.

 “Hija eso quiere decir que tienes sentimientos, que tienes valores y que te importan las cosas, no sufras”…  insistía mi papá.

Bueno cuando mi mamá tomo el teléfono, fue algo más que complejo, porque no pude evitar preguntarle “Mamá, crees que empuje fuera del nido a mi hijo?” y mi mamá guardó silencio un rato antes de suspirar y decirme “Hija, no pienses esas cosas, tu no harías algo así con tu hijo.”

Pero y si lo hice… es tan pequeño y ha pasado por tantas cosas… que no pude evitar recordad las alas rotas del pajarito… y si yo he hecho lo mismo con mi hijo?... si en mi afán de salir adelante correr por doquier, hacer todo sola, he dejado que mi hijo viva algo que no le corresponde? Y si en realidad lo que podría hacer por él no lo hice del modo correcto…  mientras mi jefa me miraba con algo de disgusto por llegar tarde, mis ojos se llenaron de lágrimas… esta sensibilidad me cae mal, y le conté todo, para mi asombro ella me preguntó: ¿Y porque no te lo trajiste? y yo la mire desconcertada...

Era algo lógico, podría haberlo tomado y tratado de llevarlo a un veterinario... pero no pude y en ese instante que me ve llorar, me mira y dice: "tranquila alguien lo va a encontrar y va a ayudarlo, siempre hay gente buena". Si siempre hay gente buena, es solo que no confió suceda, pero si yo fui capaz de detenerme sin tiempo, porque no podría intentarlo una persona que tenga mas tiempo que yo?

martes, 14 de octubre de 2014

Preguntas y Vueltas

Y si cumplo mis sueños?
La pregunta de ¿qué rayos estoy haciendo con mi vida?, da vueltas desde hace tres semanas. 
Las razones? 
UF! Cientos, pero creo que la más fuerte es la pregunta de mi hijo, quien desde que cumplió 6 años demuestra una autonomía que me da vértigo y una inevitable necesidad de mi al dormir, como si mi compañía mágicamente desapareciera la mitas de sus miedos y lo volvieran otra vez un bebe al que puedo cuidar, porque mientras esta despierto es un niño, “mediano” en sus palabras, porque no es chico ni grande, pero al dormir vuelve a ser un niño, mi niño que quiere que lo abrace y este junto a él.

Así que me cuestiono mi vida, esta que estoy llevando hoy, me miro desde mis 20 años... cuando yo una joven estudiante, y me miro a la distancia... no, este no es el presente que me imaginaba, si me miro desde los 25 años recién egresada, llena de sueños... tampoco… es más si miro ahora mismo tampoco es el presente que quiero vivir y no se trata de que quiera otro trabajo u otro sueldo, o que se yo… no, lo que yo quiero es poder volver el tiempo solo a hace 8 meses cuando decidí arrendar a dos comunas del colegio de mi hijo, y me hipoteque las mañanas en correr de arriba abajo, porque la suerte ha querido que mientras más miro mi presente veo que el error no es el trabajo, o la gente que me rodea, o las cosas que me pasan (sigo siendo un imán de tragedias griegas e historias para no creer), no el error es que necesito detener la marcha y empezar en una ubicación donde no demore hora y media en llegar al trabajo… que no es porque viva lejos del trabajo, es por el pique a dejar a mi hijo y de vuelta toman hora y media.

Porque al final no tengo una vida cómoda como el año pasado, porque he tomado más de una vuelta errónea y no sé cómo rectificar… temo que tal vez tenga que hacer algo arriesgado y no quiero. Miro la cuenta de ahorros en cero, miro la cuenta de crédito que es de un sueldo y recuerdo que todo ha sido gastado en emergencias y nada para disfrute, entretención o lujos… miro para cualquier lado y veo que no hay orden, que me falta tiempo, que estoy ocupada incluso para hacer lo que me gusta con tranquilidad, que quiero hacer más cosa, mis manualidades o incluso escribir… que para cualquier cosa tengo que robar tiempo aquí y poner más allá… y eso es lo que me agota.

Sé que he envejecido, sé que mis preocupaciones surcan mi rostro, sé que los lapsus de ausencia se vuelven más frecuentes, que mi cabeza no descansa que mis padres están preocupados de que algo llegue a pasarme y no puedo evitar preguntarme es esto lo que quiero? Es esta la clase de vida que quiero para mí? Qué pasaría si me doy media vuelta cuando salde las deudas y hago lo que realmente quiero?

Pero mientras mi cabeza imagina el mejor escenario, mi memoria me devuelve al inevitable hecho de que tengo más que perder de lo que imagino siempre, porque para variar este presente mío le falta orden y ajustes para ser perfecto… y me pregunto si estoy siendo ilusa o falta de responsabilidad al creer que puedo dar la vuelta para crear algo mío? Y bueno en ese algo mío se me vienen a la cabeza las veces que me fallado… y entonces?  Vuelvo sobre el principio, miro mi presente, miro mi ritmo de vida y necesito una salida pronto a este asunto, una salida que me permita holgura... pero como conseguirla.

martes, 16 de septiembre de 2014

Creativa

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara

Cansada, había corrido por todos lados, estaba agotada y feliz… si hay ocasiones en las que uno agotada y todo puede sonreír, hoy era una de esas ocasiones en las que francamente me dolía mas el cuerpo de lo que quisiera por el esfuerzo físico de la bici y a carrera a pequeño que crece como corresponde y el día…

“¿Cómo lo haces?”
“¿Cómo hago qué?”- pregunte mirando a sus ojos.
“¿Cómo lo haces para sonreír pese a todo…?”

La mezcla de sorpresa y desconcierto, esfumaron mi alegría y me dejaron en silencio. Que se supone que diga cuando la tarde estaba acabando y debería estar hecha un desastre… o cuando cualquier otra persona estaría devastada…

“Solo trato de no dejar que me opaque la realidad… después de todo tengo algo de intelecto creativo, puedo pensar que estos son los momentos que el autor omite por tediosos, y que pronto habrá algo de esa chispa… de esa magia que hace que todo valga la pena.”

Sus ojos se oscurecieron y sus manos se acercaron pero desaparecieron en ese instante.

Reaccioné… otra vez estoy hablando con el personaje que cree en mi última historia, debería relacionarme con más personas, porque a este paso voy a terminar loca y para rematar, sin saber cuál es la realidad. Pero en resumen él tiene razón… nadie sabe cómo lo hago, tal vez es esa posibilidad de escaparme a su mundo donde con un simple interés todo se vuelve furia o amor, lujuria o cualquier cosa que nos haga vivir una realidad diferente, porque es como soñar despiertos, todo puede ser…

“Mamá… mamá… ven mamá..”


La voz inconfundible de mi hijo me saca de mis reflexiones, sonrió y voy hasta pequeño, pensando que tal vez no me vuelva loca después de todo, siempre tendré este cable a tierra. Miro al espejo y lo veo otra vez, el personaje de mi historia se ríe, solo por un segundo me mira a los ojos y me giña un ojo… bueno tal vez ya estoy loca…

lunes, 15 de septiembre de 2014

Hablar

Salir del caos, entrar al mundo real... veamos que pasara


Enredados en las sabanas, la mezcla de fuego y gozo consumada, las alegría de sabernos uno y estar juntos, la pena de sabernos separados aunque no distantes….
Tenía sus manos en mis caderas, mientras que solo pensaba porque este es el hombre con que sueño? Porque este es el hombre que deseo? Debería aprender de mis errores y dejar que se vuelva eterio, dejar que desaparezca como personaje que se olvida, porque así lo decide el autor… aunque no es así, porque el autor de esta historia soy yo y no otra persona y soy yo quien es inmune a su presencia, a sus besos, a su esencia…
La mirada perdida en lo que debería ser mi presente y sus brazos rodeándome, porque amo a este hombre, por qué?
Las palabras se resbalaban de mis labios mientras le contaba la parte oscura, el otro lado de ser quien era, de vivir mi vida, de haber crecido y desarrollado mil conflictos, le hablaba de las cosas que nadie más sospecha, le hablaba de lo que nunca le quise decir, de lo que más me había dolido en la vida, de lo difícil que era admitir que en todos estos años siempre me ame a mas a mí misma que a cualquier otra persona y que tenía la certeza de que no habría manera exacta de salir de este asunto sin salir herida y que ya no me importaba, porque entre medio de todo el desastre había aprendido algo que valía más la pena que sólo quedarse con la pena de esta separación.
Me miraba y aunque no tenía idea del alcance de mis palabras, suponía que en algún momento el entendería, pero para eso había que darle tiempo. Mientras que seguía hablándole, descubría otra vez que lo quería, que lo amaba y que me dolía, descubría que era inevitable dejarlo partir, que entre medio de todo lo que sucedía, mi vida había tomado este rumbo y la de él también, las cosas nos separaban y estábamos haciendo lo que dos náufragos, tratar de llegar a tierra sin brújula o noción alguna dé como llegar…

Desperté de sobre salto, eran las 7… rayos me volví a quedar dormida.